Por DOLORES AYERRA - Para quienes conocen los yeites, algarabías y murmullos del microcentro porteño, caminar por sus calles durante estas horas lleva hacia una único sentimiento: el de desolación. Ayer transcurrió el segundo día de las nuevas regulaciones que definió el organismo que dirige Ricardo Echegaray y la escena se repitió. El Cronista volvió a recorrer los rincones de la city y se encontró con veredas vacías, persianas bajas, casas de cambio cerradas, efectivos de gendarmería (aunque en menor medida), carteles informativos con suspensiones de las operaciones hasta que se adecuen las nuevas normas... Pero también reinó el caos operativo, con dificultades en los sistemas informáticos.
En unos de los tradicionales bancos que lidera la comercialización de divisas, la respuesta a los clientes era la siguiente: vuelva mañana, hoy no podemos entregar dólares ni otras divisas porque no está funcionando la página de la AFIP para validar las transacciones. En una legendaria casa de cambio aledaña, la explicación era la misma. En otra entidad financiera explicaron a este medio que el sistema informático de el ente recaudador había colapsado hacia mitad del día, por eso mucho público se fue, aunque después se reanudó
No obstante, no sólo no se vendían divisas, sino algo aún más llamativo (y preocupante): aquellos que querían cobrar cheques en moneda dura, por ejemplo, tampoco podía hacerlo y bajo la misma explicación de la caída del sistema de AFIP, se ofrecía pagar en pesos. La reacción de la mayoría de los clientes ni siquiera era de bronca, sino de perplejidad. Esto hace acordar a otras épocas, se lamentaba una pareja de gente mayor que había ido a cobrar un cheque y se retiró de la entidad con las manos vacías. El problema es que acá nadie te explica nada. En los bancos sólo hablan de habilitación o rebote pero no te dicen las razones, despotricaba un joven que falló en su intento de comprar dólares.
La nueva reglamentación establece que cada transacción que involucre la compra de divisas pasará antes por la AFIP, que dirá si valida la operación o si la rechaza por inconsistencias entre el monto demandado y la capacidad contributiva del cliente. Para realizar el trámite de compra ahora hay que presentar no sólo el DNI, sino también comprobante de CUIL o CUIT.