MARCHA ATRÁS CON UNA MEDIDA QUE ENCARECÍA EL TRANSPORTE La reunión de hoy entre los fabricantes de electrodomésticos de Brasil y la Argentina limitará el ingreso de mercadería desde el vecino país. Pero el conflicto seguirá. A pesar de que hoy probablemente Brasil acepte limitar la exportación de electrodomésticos a la Argentina, luego de una reunión clave que mantendrán en Buenos Aires los fabricantes de ambos países, la guerra comercial entre los dos principales socios del Mercosur parece no tener fin.
Ayer el gobierno argentino les prometió a los diferentes sectores en conflicto comercial con Brasil, entre los que se incluyen, además de los electrodomésticos, a los textiles, pollos, porcinos y maquinaria agrícola, la puesta en práctica de un mecanismo que permita solucionar integralmente los problemas y frene las importaciones cuando éstas pongan en riesgo la industria local. Pero tal solución no parece fácil para la administración de Néstor Kirchner.
La multinacional Sony, que fabrica televisores en la Zona Franca de Manaos (Brasil), anunció que cortó las exportaciones a la Argentina como represalia a la imposición del arancel de 21% que fijó la semana pasada la Argentina y que deben pagar esos aparatos cuando cruzan la frontera.
Para agregarle más leña al fuego, la Secretaría de Transporte de la Argentina había resuelto que las exportaciones que se realizan vía terrestre de Brasil a Chile, o viceversa, utilicen solamente el Paso de Jama (en la provincia de Jujuy) y no el del Cristo Redentor (Mendoza). Tal medida iba a comenzar a regir el 1º de agosto próximo, pero ante las reiteradas quejas brasileñas, Kirchner la suspendió.
En una reunión realizada en la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA), se calculó que por cada camión que utilizara el Paso de Jama en vez del Cristo Redentor, el costo para el transportista subía alrededor de 2.000 dólares.
"Se está estudiando una medida que comprenda la integración industrial entre ambos países y que abarque a todos los sectores", afirmó una fuente del gobierno local y confirmó una de las cámaras industriales. "La idea del presidente Néstor Kirchner es equilibrar la cancha, porque de seguir así, la Argentina se convertirá en un productor de materia prima para los fabricantes brasileños", dijo.
La promesa se da justo un día antes de la reunión de fabricantes de electrodomésticos de la Argentina y de Brasil, y que tiene como objetivo limitar las importaciones de lavarropas, heladeras, cocinas y televisores que provienen desde el principal país del Mercosur. También se reunirán los secretarios de Industria de la Argentina, Alberto Dumont, y de Brasil, Marcio Fortes.
Fuentes cercanas al gobierno de Lula Da Silva admitieron a El Cronista que es aconsejable que los empresarios brasileños acepten autolimitarse en las exportaciones de electrodomésticos a la Argentina, porque si se aplican las licencias no automáticas (funcionan como trabas burocráticas) las exportaciones desde Brasil caerían más.
De todas formas, aunque se logre un acuerdo entre privados, la Argentina reglamentaría las licencias.
Lejos de conformarse, los empresarios brasileños acusaron al gobierno de Lula de ser muy diplomático y poco negociador. "La industria tiene que ser competitiva y moderna, no tiene que haber barreras", dijo Eleno José Becerra, presidente del Sindicato Metalúrgico de San Pablo. |