| La moneda europea vivía hoy una jornada alcista en la que conseguía recuperar el terreno perdido ayer frente a las principales divisas. El euro aprovechó la debilidad del dólar ante el dato provisional de las ventas al por el menor de junio en EE UU. Las ventas minoristas cayeron un 1,1%, más de lo esperado por el mercado que situaba el descenso previsto entre el 0,6% y el 0,8%. Se trata de la mayor bajada desde febrero de 2003. A la debilidad del billete verde contribuyó también el anuncio del Departamento de Trabajo de que los precios de las importaciones en junio se redujeron en un 0,2%, el primer descenso en los últimos nueve meses. Ambos datos ponen en entredicho los auspicios del mercado de que la Reserva Federal (Fed) se decida por incrementar el ritmo de subida de los tipos de interés en su próxima reunión de agosto. La recuperación económica, al parecer, no acaba de consolidarse y la inflación podría estar más controlada de lo que espera el mercado, así que aumentan las probabilidades de que el presidente de la autoridad monetaria, Alan Greenspan, mantenga su planteamiento de subir el precio oficial del dinero de forma “moderada y gradual”. A media tarde, el cambio euro se situaba en 1,2417 dólares con una apreciación de casi el 0,70% de la moneda europea. El cruce oficial del Banco Central Europeo (BCE) era de 1,2381 unidades del billete verde por euro. La moneda única también se fortalecía ante el yen, arrastrado a la baja por el descenso de la Bolsa de Tokyo, penalizada por el descenso de los valores tecnológicos tras la presentación de los resultados de Intel. La divisa nipona también sufría por el inesperado descenso de la confianza del consumidor en Japón que se situó en junio en 45,1 puntos frente a los 48,3 de mayo. Además, los inversores fueron empujados a comprar euros por las palabras del economista jefe del BCE, Otmar Issing, quien reiteró que la autoridad monetaria está preocupada por el avance de la inflación en la zona euro. Pese a que el mercado no prevé que el BCE pueda aumentar a corto plazo el tipo de interés europeo, que está en el 2%, debido a que la recuperación de la región está lejos de consolidarse, las repetidas advertencias de las autoridades monetarias sobre el aumento de los precios aumentan las posibilidades de que la subida pueda producirse antes de finales de año. El cambio yen euro se ubicaba en 134,9750 unidades. La libra esterlina, por su parte, se apreció alrededor de 15 puntos básicos frente al dólar, ante la nueva bajada del número de parados en el Reino Unido. La tasa de paro del país europeo se situó en el 2,7%, una décima menos que en mayo. Aun así, la moneda británica nada pudo ante la fortaleza del euro y perdió más de un 0,5%. El cambio se situó en 0,6675 libras por euro. |