Por MATÍAS BARBERÍA - La vertiginosa suba de tasas en los últimos dos meses le puso un freno al crecimiento del mercado de capitales. Ante el aumento de los costos de financiamiento, que superan el 19,8% de la tasa Badlar que pagan los bancos privados, las empresas prefieren desensillar hasta que aclare y postergar sus emisiones a la espera de mejores condiciones. En octubre, los montos emitidos en acciones, obligaciones negociables y fideicomisos en el mercado local cayeron un 67,5% en comparación con el mismo mes del año anterior, y un 51,5% respecto a septiembre de este año.
Según el informe de financiamiento a través del mercado de capitales del Instituto Argentino del Mercado de Capitales (IAMC), las empresas obtuvieron en octubre fondos por u$s 277,6 millones, el número más bajo en un solo mes desde septiembre del año pasado.
La caída, en un mes en que la empresa Socotherm realizó una jugosa emisión de acciones que ayudó a que la baja no sea aún mayor, se explica más que nada por el parate que sufrieron las emisiones de obligaciones negociables (ON) y fideicomisos financieros (FF), los dos vehículos de financiamiento más dinámicos y relevantes.
Mientras que en octubre del año pasado se emitieron u$s 477 millones en ON, durante el mismo mes de este año la cifra cayó a poco más de u$s 71 millones, un 85%.
También fue fuerte la caída de los FF, que con emisiones por u$s 165,2 millones, cayeron un 51% con respecto a lo emitido en octubre de 2010.
Hasta octubre, el financiamiento empresario a través del mercado de capitales no paró de crecer tanto en términos interanuales como mes tras mes. Sólo en julio hubo una caída fuerte interanual, pero debido a que el mismo mes del año anterior una millonaria emisión de ON había impuesto un punto de comparación muy alto. En este caso, la caída en las emisiones de deuda por parte de empresas privadas se debe a que es demasiado caro endeudarse.
Desde el 15 de septiembre último, a tono con la complejización del contexto internacional, la política del Banco Central de elevar las tasas para hacer más atractivos a los activos en pesos y el retiro de plazos fijos públicos de las arcas de bancos privados, las tasas no paran de subir. La tasa Badlar de referencia estaba en esa fecha en 12,7%, llegó al 14% a fines de septiembre y al cierre de octubre llegó al 19,8%. Para encontrar una escalada similar hay que remontarse a la quiebra de Lehman Brothers y la estatización de las AFJP, en 2008, cuando la Badlar subió del 12% al 26% en menos de tres meses.
El mercado de capitales siente estos cimbronazos de inmediato. Buena parte de los fideicomisos financieros y las obligaciones negociables son colocados a tasa variable utilizando como referencia a la tasa Badlar a la que se le añade un margen diferencial, con lo cual el traslado de los incrementos es directo, explica Fundación Capital.
Aunque pueden existir otros factores en juego, el alza de las tasas parece haber impactado de forma negativa en las cantidades y los montos colocados, analizó el informe y añadió que la caída es aún más llamativa si se tiene en cuenta que, estacionalmente, el en el último trimestre del año suelen dispararse las emisiones vinculadas al crédito al consumo.