La receta fue rotulada por algunos cambistas como presión informal y le sirvió a la entidad rectora cerrar la jornada con un saldo negativo marginal de apenas unos u$s 5 millones y un valor para la divisa en $ 4,28.
El Central llamó uno por uno a los bancos que habían comprado dólares por la mañana para sugerirles que era necesario que pusieran a la venta esos mismos dólares; fue el día de las llamadas telefónicas, señaló un tradicional operador de una entidad financiera. La operatoria tuvo su estrategia detrás. Como se dijo la entidad monetaria vendió unos u$s 45 millones a bancos por la mañana. Acto seguido, llamó a las mesas de dinero de las entidades para solicitarles los datos de las empresas a nombre de las cuales los bancos habían realizado la compra de billetes. Como uno de los pocos sectores que está autorizado para comprar los dólares son los importadores, en el BCRA se encargaban de llamar a las compañías para chequear el dato. Por la tarde, los sabuesos del Central llamaron a los mismos bancos, para insinuarles que debían hacer todo lo posible para liquidar dólares de la exportación.
Lo curioso es que pedían la misma cantidad que habían comprado por la mañana, cuestión que quedara en claro que, de ahora en más, si un banco no tiene para liquidar exportaciones, no puede demandar dólares para importadores, señalaron en la city. Por otro lado, ayer fue notable la frustración de algunos empresarios que recorrieron numerosas entidades con un pedido caliente: necesitaban girar divisas a sus casas matrices, un operatoria habitual para cualquier compañía. Sin embargo, la noticia es que los banqueros y quienes se dedicaban a este tipo de operatoria preferían abstenerse de hacerlo para no verse complicados por la AFIP.