El dólar se apreciaba frente al euro y al yen en una jornada en la que los operadores tuvieron que echar cuentas con unos datos macroeconómicos negativos en las tres regiones de referencia. En EEUU se conoció que las peticiones de desempleo semanales se incrementaron en 40.000 unidades, más de lo que preveían los analistas. A este incremento contribuyó de forma determinante la crisis de la industria de la automotoción. En el mismo tiempo, la producción industrial descendió un 0,3% mientras que se esperaba una subida de un 0,1%. El impacto de este dato sobre la divisa estadounidense fue parcialmente compensado por la noticia de que también bajaron un 0,3% los precios de producción industrial.
Esta información, difundida por el Departamento de Trabajo, suavizó los temores sobre la tendencia alcista de la inflación, aunque simultáneamente reafirmó a los inversores en la convicción de que la Reserva Federal (FED) no incrementará el ritmo de subida de los tipos de interés, debido a que los precios no se están incrementando como se temía y la recuperación económica no acaba de consolidarse.
Frente a la moneda única, el billete verde se revalorizaba un 0,13% y a media tarde se cambiaba a 1,2369 dólares por euro. El cruce oficial del Banco Central Europeo (BCE) se establecía en 1,2374. En las decisiones de los inversores la revisión a la baja de las previsiones de la Comisión Europea (CE) sobre el crecimiento de la zona euro en el tercer trimestre pudo más que los datos procedentes de EEUU. Bruselas cree ahora que el PIB de euro zona crecerá en este lapso entre el 0,3% y el 0,4%, es decir una décima menos de lo que auguraban las estimaciones anteriores.
El dólar también subía frente al yen. Los inversores vendieron hoy divisa japonesa ante la disminución de la inversión extranjera en la Bolsa nipona. El cambio era de 109,4 yenes por cada billete verde. La debilidad del yen se manifestó también frente al euro. La divisa japonesa se depreciaba un 0,15% y el cambio se situaba en 135,395 unidades por euro.