“Estamos recortando todas las líneas de crédito, a los que tienen un descubierto se lo achicamos y pedimos que cancelen. Se está achicando el negocio porque los pesos que se pasaron a dólares no están volviendo. “La verdad es que el Gobierno entró al mercado a los manotazos y ahora se paralizó todo, nadie gana con esto”. Así resumió un banquero el escenario que se vive hoy en el sistema financiero.
La fuerte restricción de las líneas de crédito anticiparía un importante descenso en la actividad productiva y en el consumo. Esto ocurre pocas semanas después de que la titular del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, les pidiera a todas las cámaras en que se agrupan los bancos (ABA, Adeba, Abappra) que no cerraran el financiamiento a la producción ni subieran las tasas de interés. Los bancos hicieron exactamente lo contrario.
El sistema empezó a recuperar liquidez a partir de la suba del “call money” al 17%, pero esa mejora de las tasas beneficia a los grandes clientes. Los más chicos deben conformarse con tasas mucho más bajas. Por eso no se entusiasman tanto con los plazos fijos y aguardan la oportunidad para comprar dólares, si es que antes consiguen el permiso de la AFIP.