Por Martín Kanenguiser Mientras los analistas compiten para pronosticar si el dólar estará más cerca de 5 o 5,50 pesos dentro de un año, cuatro ex presidentes del Banco Central indicaron que antes que devaluar el Gobierno debería bajar la inflación, para evitar una sendero peligroso. El promedio de los pronósticos indica que el tipo de cambio oficial rondará los $ 4,96 en 12 meses, aunque cálculos privados indican que, si se ajustara por la inflación de la última década, debería estar cerca de 6,60 pesos. El ex presidente del BCRA Alfonso Prat-Gay optó por no precisar un valor determinado, al afirmar a La Nacion que "el problema no es el tipo de cambio sino la inflación". "Si se adoptara la estrategia de 2003-2004, el peso sería más competitivo. Si bajara la inflación, la moneda no se apreciaría", sostuvo. Para salir del dilema actual, advirtió, el Gobierno debería tolerar el actual atraso cambiario mientras logra reducir la inflación y ordena las expectativas nominales. "Recién ahí puede ajustar el tipo de cambio, porque si quisieran resolver este problema vía una devaluación, profundizarían la inflación y la apreciación", opinó el economista y diputado de la Coalición Cívica, que ejerció la presidencia del BCRA en el último tramo del gobierno de Eduardo Duhalde y el primero del de Néstor Kirchner. Además, consideró que las medidas adoptadas luego de las recientes elecciones presidenciales "son recesivas". Algo más audaz, su sucesor Martín Redrado (2005-2010) dijo que "el tipo de cambio debería estar algo más arriba para compensar un poco el deterioro" registrado en las cuentas fiscales y externas. "Tal vez 6,60 pesos a fin de 2012 parece mucho, pero como están las cosas al menos necesitamos que el tipo de cambio sostenga la competitividad en los niveles actuales", agregó. De todos modos, consideró que el equilibrio cambiario dependerá "mucho de la calidad y credibilidad de las políticas que se tomen hacia adelante", en términos de política monetaria y financiera. Al respecto, resumió los interrogantes que rondan en el mercado sobre el rumbo del Gobierno: "¿Seguirá expandiendo la base monetaria o piensa corregir con baja de subsidios la necesidad de fondos del BCRA?; ¿promoverá una apertura de los mercados externos o seguirá recurriendo a las cajas internas?". En términos de competitividad, Redrado dijo que "aunque la vuelta del tipo de cambio real con el dólar a los niveles de la convertibilidad (el bilateral ya está en 1,08) ha sido matizada por la fortaleza del real y el euro (el multilateral ronda 1,65, que es el promedio histórico), la realidad de costos en muchos sectores industriales y de servicios marca la necesidad de un deslizamiento". Más contundente, Aldo Pignanelli dijo que el tipo de cambio debería estar en $ 5,40 si se lo ajustara en términos bilaterales según la inflación local y la de Estados Unidos. Sin embargo, aclaró que ese valor "hoy no es factible, dada la fuerte expansión de la base monetaria (y en particular, la del M3), junto con la fuga de capitales, porque generaría más inflación, lo que a su vez eliminaría el efecto de una devaluación". El presidente del BCRA durante parte de 2002 dijo que antes de dar un paso en materia cambiaria el Central "debería aplicar una política monetaria seria y no la de los últimos 4 o 5 años, que convalida una inflación del 20 por ciento anual". Sin pistas sobre lo que puede ocurrir desde el 10 de diciembre, expresó que "ojalá con estas medidas [en referencia al recorte de los subsidios a los servicios públicos] estén tratando de ganar tiempo para corregir" las fallas del "modelo". Por su parte, Martín Lagos, vicepresidente del BCRA entre 1996 y 2001, admitió que un dólar a $ 4,30 es un "precio bajo" si se toma en cuenta la inflación de los últimos nueve años. "La diferencia entre precios y salarios frente al tipo de cambio nominal, si no se agotó, se está por agotar. Y mientras no haya un cambio en el timonel de la economía, vía freno de salarios o del gasto, esto va a terminar en una devaluación", opinó. Más aún, advirtió, "si hoy el Gobierno pusiera el tipo de cambio a 5,5 pesos pero el resto de los precios sube al 30%, sería una espiral" inflacionaria. EscenariosEn cambio, fuentes de la actual conducción del BCRA, que preside Mercedes Marcó del Pont, señalaron que "se puede afirmar que la economía hoy presenta fundamentos mejores que en los años 90 y que en 2001, y que la actual paridad cambiaria se encuentra levemente por encima de un nivel de equilibrio de mediano y largo plazo". Hacia adelante, las fuentes aclararon que la evolución cambiaria depende en buena medida de la crisis internacional. Al respecto, subrayaron dos posibles escenarios: - Si hay default soberano con crisis bancaria en Europa, se apreciará el dólar y por lo tanto "todos los países emergentes que flotan frente al dólar verán devaluarse sus monedas", lo que acotará el margen local para ajustar el tipo de cambio.
- Si se da "el escenario más probable (crecimiento mediocre y alta desocupación en los países ricos)", el movimiento en los emergentes será de apreciación cambiaria, lo que ampliaría el margen de acción para la autoridad monetaria local.
Industriales paulistas contra ChinaBRASILIA (ANSA).- La Federación de Industrias de San Pablo (Fiesp), principal entidad empresarial de Brasil, sospecha que China realiza operaciones financieras para impedir que el dólar se valorice y permitir que continúe el buen ritmo de exportaciones al país sudamericano. Un director de la Fiesp dejó trascender que China, a través de dos bancos con sede en Estados Unidos, montó una estrategia, que logró su cometido, para bajar el valor del dólar en Brasil en octubre último. La entidad ya había denunciado una "invasión" de importaciones chinas, tras lo cual el gobierno implementó medidas para restringir el comercio bilateral.. |