Por IGNACIO OLIVERA DOLL - El diagnóstico puede ser optimista tanto como dramático. Todo depende, dicen los banqueros, de cómo se lo mire: A nivel sistema, la fuga de ahorros no complica demasiado porque todavía se ve que hay capacidad prestable. Pero puntualmente algunas pueden estar ya con problemas para cumplir con el encaje de los depósitos en moneda extranjera, resumieron en uno de los grandes bancos minoristas del país.
Este grupo de entidades fue el más afectado en todo el sistema durante la última corrida de dólares que desató la normativa de la AFIP. Pero se mantiene por ahora con buenos márgenes de liquidez por el enorme colchón que desde entonces mantenía frente a sus competidores.
El sistema era muy superavitario en funding. Pero quizá alguna entidad haya sufrido más la restricción de liquidez, agregaron.
En los bancos calculan que el drenaje de ahorros alcanzó los u$s 2.100 millones en las últimas tres semanas (sobre las dos primeras hay datos oficiales del Central; sobre la última, sólo una estimación de las propias entidades). Esto surge de considerar que entre el lunes y el viernes últimos se fugaron entre u$s 400 y u$s 500 millones adicionales, tanto en cajas de ahorros como en plazos fijos.
Los banqueros reconocen cierto optimismo porque esto significa que en la tercera semana se vio la menor caída de dólares: en la primera había sido de u$s 665 millones; y en la segunda, de u$s 1.028 millones.
Esto explica, en parte, el eufórico comunicado que emitió el viernes el presidente de la cámara que agrupa a las entidades extranjeras (ABA), Claudio Cesario: Sin dudas, constituye un dato muy positivo por cuanto marca un claro cambio en la tendencia que se venía observando desde que se implementaran las nuevas medidas cambiarias, subrayó. Y se mostró conforme con el trabajo conjunto realizado con las autoridades.
Un banquero agrupado en su cámara consideró que el dato sólo puede ser positivo si la caída se detiene: Lo que perdió el sistema hasta ahora es exceso de encaje. Todavía no se perdieron encajes ni préstamos. Ayer las autoridades pueden haberse negado a liberar dólares, pero ningún tesorero se va a quedar sin liquidez, aseguró.
Los datos muestran que, hasta ahora, el peor día para los bancos fue el viernes 11/11/11, cuando el retroceso total rozó los u$s 300 millones: u$s 233 millones en cajas de ahorros y u$s 58 millones en plazos fijos. Frente a esta cifra fue que el Central comparó el nivel de fuga del lunes pasado para hablar de una fuerte desaceleración, del 45%, en la salida de depósitos.
Con esto se puede inferir que el último lunes la salida fue de u$s 160 millones. Y que en los días siguientes se habría ido ubicado en torno a los u$s 100 millones. Eso explica el derrumbe de reservas: de u$s 560 millones en la semana.