Por Javier Blanco - "Afuera llueve y acá se acabaron los paraguas." Con esta frase definió ante La Nacion un operador local lo sucedido ayer en los mercados. Ocurrió apenas la Bolsa porteña, que venía de perder 8% en la semana previa (en igual lapso Wall Street había caído 3% y San Pablo, la mitad), cerró otra rueda de negocios con un derrape: esta vez rondó el 3% y negocios mínimos (apenas $ 28 millones con acciones) para dejar a la vista que el mercado bursátil es otra víctima del cepo cambiario. El clima externo no ayuda. Ya no sólo hay nerviosismo por la delicada situación en la eurozona (ahora se especula que bajarán a Francia del club del triple "A" tras las amenazas de Moody's), sino también por la falta de acuerdos sobre los recortes fiscales en Estados Unidos, lo que, en un ambiente de renovada aversión al riesgo, no les hizo perder atractivo a los bonos de ese país, pese a que rinden menos del 2% anual (1,96%) a diez años. El pesado ambiente global no sólo dejó pérdidas de hasta 4,7% en las bolsas (Milán), sino que presionó sobre el petróleo (-0,5%), el oro (-2,5%) y la soja (-1,7%). Localmente, entre las acciones, golpeó más a las de Molinos (-5,6%), YPF (-4,7%), Edenor (-4,6%), Banco Francés (-4,3%) y Transener (-4,2%), entre otras. Entre los bonos hubo rojos generalizados, a excepción de los papeles a los que compras de la Anses le dieron algún respiro (Bogar 2018 y Bocon PR 13, entre ellos). 4,7% Cayó ayer la Bolsa de Milán ahora que los bonos de Italia se desvalorizan cada vez más, aun cuando el BCE los sostiene con compras.. |