“El mercado está vacío , nadie se anima a comprar. En cuanto ponés una postura compradora, recibís el llamado del Central cuestionándote”, sostienen desde una entidad financiera. La falta de jugadores del lado comprador se observa, a la vez, en el escaso volumen operado. Ayer apenas se negociaron US$ 300 millones, cerca de US$ 200 millones menos que lo que se negociaba hace a un mes atrás.
La ausencia de compradores se da en momentos en que comienzan a llegar las divisas de las mineras y petroleras, que desde el 26 de octubre están obligadas a liquidar sus dólares en el país. Con una oferta reforzada y la demanda planchada, ahora el Banco Central sale a comprar divisas para evitar que la moneda estadounidense caiga, al revés de lo que hacía hasta hace una semana, cuando sacrificaba reservas para abastecer una demanda que no cedía (sólo en octubre, liquidó más de US$ 1.500 millones).
Sin embargo, la nueva táctica no le alcanza al Banco Central para recomponer sus cuentas. Desde el 16 de noviembre –cuando comenzó a comprar divisas– hasta ayer, adquirió un total de US$ 275 millones . Pero en ese mismo periodo no sólo no ganó reservas si no que perdió US$ 18 millones.
Es que sus adquisiciones no bastan para compensar el goteo de depósitos que se inició tras la instrumentación de los nuevos controles a la compra-venta de dólares. Los titulares de depósitos en dólares se habrían llevado de los bancos más de 2.000 millones desde que arrancaron las restricciones a la compra de moneda extranjera, el 31 de octubre pasado. Y, aunque el goteo se desaceleró, los bancos perdieron el 15% de los depósitos en dólares en lo que va del mes (esa baja se refleja en las reservas).
La caída en las reservas se profundizó, a la vez, tras los pagos de deuda a organismos internacionales. En los últimos días, según explicaron en el Central, se habrían cancelado deudas con el BID.