El Central no sólo permitió ese avance, si no que además compró US$ 20 millones y sumó presión a la cotización . Esa mínima intervención le alcanzó para marcar un nuevo piso para el dólar.
Igualmente, el volumen del mercado otra vez fue escaso . Se negociaron US$ 245 millones en la plaza donde intervienen los grandes jugadores, muy lejos de los US$ 450 millones que solían operarse en los últimos días de cada mes. Es que la demanda de bancos y empresas sigue retraída.
El interés de los grandes jugadores estuvo puesto ayer en el mercado de futuros. En esta plaza, el Banco Central colocó ofertas por US$ 500 millones a tasas atractivas. Eso provocó que algunos bancos privados salieran a vender sus billetes, inundando de billetes el mercado de contado.
Algunas entidades financieras pactaron contratos a diciembre proyectando un dólar a $4,2895 (con una tasa implícita de 6,60%). El mayor plazo operado fue Mayo, que cerró a $4,4275 (lo que marcó una tasa del 7,51%): En total, en este segmento se movieron US$ 434 millones.
“Estamos teniendo ruedas muy pobres en cuanto a cantidad de operaciones y volumen. No hay indicios de que en breve se revierta esta tendencia porque la demanda esta en niveles muy bajos, los más bajos del año”, dijo Carlos Risso, director Zona Bancos.