La divisa estadounidense comenzó hoy a perder posiciones frente a las principales monedas cuando el Departamento de Trabajo anunció que la inflación relativa al mes de junio creció menos de los que esperaba el mercado, aportando nuevas dudas sobre el ritmo de subida de los tipos de interés en la primera economía mundial. Ello llevó al euro a máximos de cuatro meses frente al billete verde. El IPC repuntó en junio un 0,3%, después del 0,6% de mayo, una décima por encima de las previsiones de los analistas. Sin embargo, la inflación subyacente, que no incluye los productos más volátiles como los energéticos y los alimentos, sólo aumentó una décima, menos de las previsiones que esperaban un incremento del 0,2%.
Los operadores están a la espera de la comparecencia que el presidente de la Reserva Federal (FED), Alan Greenspan, realizará a comienzos de la próxima semana en el Congreso para dar su informe sobre la situación macroeconómica en el primer semestre. Los inversores esperan que el jefe de la autoridad monetaria de alguna indicación sobre la evolución de la política monetaria.
La ralentización de la inflación deja prever que la FED mantendrá en su reunión de agosto su postura de subir los tipos de forma “moderada y paulatina”, como anunció Greenspan tras la subida de un cuarto de punto de los tipos de interés realizada en junio. Sin embargo, algunos analistas dicen que el dato del IPC de junio sólo indica una pausa y no una inversión de tendencia en el sendero alcista de los precios.
Frente al euro, el billete verde se depreciaba un 0,75% y a media tarde se cambiaba a 1,2455, lo que supone el nivel más alto desde comienzos de marzo y bastante por encima de los 1,2421 dólares antes de conocerse el índice de Michigan. El cruce oficial del Banco Central Europeo (BCE) se establecía en 1,2353 dólares por euro. La debilidad de la divisa estadounidense se manifestaba también frente al yen que se apreciaba un 1,02% cambiándose a 108,72 unidades por dólar.
El yen también ganaba cerca de un 0,4% frente al euro, pese a que la divisa europea había comenzado el día al alza. Pero, las declaraciones del presidente del Banco Central Europeo, Jean Claude Trichet, quien afirmó que la política monetaria de la zona euro es adecuada a la situación actual, frenó el avance de la moneda única.
Hoy también se conoció el dato de la inflación de la zona euro relativo al mes de junio. La tasa interanual ha descendido una décima, hasta el 2,4%, en línea con las previsiones de Eurostat. La subida de tipos en la eurozona se sitúa cada vez más lejana en el tiempo en las previsiones de los inversores que, ante la incertidumbre, aprovechan las fluctuaciones para hacer caja.
La libra esterlina, ante la falta de referencias macroeconómicas en el Reino Unido, se veía favorecida por la debilidad de euro y dólar. Ante la divisa estadounidense recuperaba un 1,07: a media tarde se necesitaban 1,8733 dólares para comprar una libra. El de la divisa británica frente al euro se situaba en 0,6649.