Sin embargo, el pesimismo sobre la moneda se mantenía, ante el escepticismo por la capacidad de los líderes europeos para resolver la crisis de deuda.
La atención de los inversores se mantenía en una subasta de bonos belgas. Los rendimientos del bono a 10 años en una subasta celebrada el lunes subieron. La tasa del bono con vencimiento en septiembre del 2021 subió a un 5,659 por ciento desde el 4,372 por ciento de la anterior subasta.
Los rendimientos referenciales de los bonos belgas han subido a cerca de un 6 por ciento, quedando cerca de niveles en los que países como Portugal e Irlanda comenzaron a considerar ayuda externa.
El euro EUR= subía un 1 por ciento a 1,3383 dólares, impulsado por la cobertura de apuestas sobre pérdidas que han comenzado a lucir exageradas.
El euro también era apoyado por las alzas de las acciones, que subieron tras un informe del diario italiano La Stampa, que indicó que podrían estar disponibles 600.000 millones de euros para Italia a una tasa de entre 4 y 5 por ciento.
Pero un portavoz del Fondo Monetario Internacional dijo que no había discusiones con las autoridades italianas.
"El informe sobre el FMI fue desmentido y esto pone el foco del mercado nuevamente en la parte crítica de la crisis", dijo Jane Foley, analista de Rabobank.
"El euro luce muy vulnerable en una semana donde hay una enorme cantidad de oferta (de deuda) por parte de los países de la zona euro", agregó. Italia, Francia y España tienen previsto vender nueva deuda esta semana.
El alza del euro llevaba al índice dólar .DXY a caer un 1 por ciento a 78,815, tras haber tocado el viernes un máximo en dos meses de 79,702.
Frente al yen, el dólar caía un 0,1 por ciento a 77,67 yenes JPY=, mientras que perdía más de un 1 por ciento contra el franco suizo a 0,9182 francos CHF=.