La cotización del dólar aumentó entre 4 y 20 centavos, es decir un 0,9 y 4,5%, según se tome la cotización oficial o la del mercado paralelo, en el primer mes de vigencia de los nuevos controles a las operaciones minoristas que impuso la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) el lunes 31 de octubre.
Ese día, el organismo puso en marcha un sistema informático de validación previa de cada operación, con criterios aún no aclarados hasta hoy y cuya consecuencia fue un virtual feriado cambiario por las trabas que surgieron para comprar y vender divisas.
La brecha entre el precio "blanco" y el "negro", que el Gobierno intentó vanamente reducir, marca lo que para los analistas es el principal legado del nuevo sistema: la aparición de un mercado cambiario desdoblado que hace que el precio del dólar en pizarras pase a ser para muchos argentinos tan ficticio como el de las promocionadas "baratas" del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
De hecho, según La Nación, el billete ya tiene tantas cotizaciones como las que surjan de acuerdo con el bien o servicio en juego: en compra-venta de viviendas se usa en algunos casos el "dólar Montevideo", mientras que en cruceros de turismo se pagan $4,46.
"Con las medidas, el BCRA logró cortar el financiamiento de la salida de capitales con sus reservas, pero al costo de desdoblar el tipo de cambio. Y convendría tener presente que cualquier control de precios funciona en el corto plazo, como la convertibilidad, el actual cuadro energético o el stock ganadero, por nombrar los ejemplos más recientes, pero el costo de sostenerlo se incrementa a medida que se acumula la distorsión y se verá reflejado en la diferencia entre el precio oficial y el de mercado", advierte al matutino Ramiro Castiñeira, de la consultora Econométrica.
"En la actualidad ya existen, efectivamente, dos tipos de cambio. El oficial, utilizado para las transacciones comerciales, compras de divisas en el mercado mayorista formal y para la remisión de utilidades, y el "blue", relevante para las decisiones de cartera de pequeños ahorristas", evaluó recientemente en un informe la consultora Delphos Investment.
Ricardo Delgado, de Analytica, valora que, más allá de sus manifiestas desprolijidades, las medidas "sirvieron para no convalidar un intento por modificar la estructura de precios relativos de la economía forzando una devaluación".
Pero a la vez advierte que el Gobierno debería evitar que se instale "la sensación de que hay una prohibición encubierta a comprar dólares", porque eso derivaría en un verdadero desdoblamiento, según concluye La Nación.