Los importadores argentinos están encerrados en una paradoja: aunque suelen tener problemas con el Gobierno por la restricción al ingreso de productos del exterior, terminarán el año con un récord de importaciones, en parte, motorizado por el ingreso de bienes energéticos. Así lo reconoció ayer Diego Pérez Santisteban, presidente de la Cámara de Importadores de la República Argentina, en un cocktail de despedida del año que realizó el sector en el Palacio San Miguel y al que asistieron funcionarios, embajadores y empresarios. Este año fue contradictorio, con muchas trabas e inconvenientes, pero también con un récord histórico de importaciones. Van a llegar a los u$s 74.000 millones. No sólo fue el máximo, sino que superó al anterior, de 2008, en u$s 17.000 millones. Es difícil de entender el récord de importaciones y de dificultades, sostuvo Santisteban. Por otra parte, manifestó que quedó claro que el comercio exterior no ha sido una prioridad para esta administración, sino funcional a otras prioridades: el superávit fiscal y comercial. Y recordó que las importaciones en el 2007 eran el 20,3% del PBI, pero ahora ahora representan el 18,4%. Sin embargo, también cayeron las exportaciones: 24,6% en 2007 y 20,9% este año. |