Por ESTEBAN RAFELE PARIS - Las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) están estancadas y no avanzarán en el mediano plazo, indicaron a El Cronista distintos funcionarios franceses. Los galos no vislumbran ningún tipo de acercamiento entre ambas posiciones al menos hasta mediados de 2012.
Las tratativas entre ambos bloques económicos fue relanzada a fines de 2010, cuando la Argentina dejó la presidencia del Mercosur y se propone liberalizar el 90% del comercio entre Europa y la región. Pero desde entonces, las negociaciones prácticamente no avanzaron. Es que el Mercosur y la UE tienen intereses encontrados. Los países latinoamericanos quieren que Europa liberalice el comercio de materias primas, en el que aplica aranceles, subsidios y herramientas para-arancelarias contemplados en la Política Agraria Común (PAC), pero se resiste al ingreso sin restricciones de productos industriales. Los europeos rechazan la quita de subsidios a sus productores agropecuarios y reclaman un acceso fluido de manufacturas a América del Sur.
La Argentina y Brasil son muy ofensivos en temas agrícolas y se defienden muchísimo en otros sectores, y cada vez más. Podríamos tener dudas sobre la voluntad y la capacidad de los países del Mercosur de entrar en una negociación concreta y hacer concesiones, indicó un funcionario del Ministerio de Agricultura galo que participa de las tratativas. No obstante, aceptó: Tenemos intereses complejos y contradictorios, por lo que es una discusión difícil.
Una fuente de la Cancillería francesa agregó: No esperamos nada sustancioso hasta junio de 2012 y no vemos que haya intercambio de propuestas hasta entonces. Francia tendrá elecciones presidenciales en el segundo trimestre del año y Nicolas Sarkozy buscará revalidar su mandato, lo que suma al estancamiento en las negociaciones.
La Política Agraria Común europea contempla una serie de aranceles y subsidios destinados a proteger a los productores. El sistema de la PAC fue hecho para permitir que haya agricultura en toda Europa y renunciar a él implicaría deslocalizar nuestras producciones, argumentaron en el Ministerio de Agricultura francés. Del otro lado, la Argentina y Brasil avanzan cada vez más con medidas proteccionistas destinadas para impulsar la producción. A principios de año, el Ministerio de Industria implementó unas 200 licencias no automáticas (LNA) que llevaron a 600 los productos alcanzados por ese tipo de medidas. A eso se suman las trabas informales para importar.