La cobertura en corto ayudaba al modesto repunte del euro después de que la divisa única rompió una barrera de 1,3150 dólares, pero operadores dijeron que se mantenía un claro sesgo entre los inversionistas a seguir vendiendo al euro ante cualquier repunte.
El euro subía un 0,3 por ciento a 1,3226 dólares, tras haber tocado un piso de 1,3160, con lo que el mínimo de octubre de 1,3145 dólares quedó dentro del rango .
Los inversores recibieron algo de alivio de los menores rendimientos que pagó España en una subasta de deuda de corto plazo, mientras que un sondeo mostró que la confianza de los inversionistas en Alemania subió inesperadamente en diciembre, aunque persistían las preocupaciones sobre la gravedad de la crisis de deuda regional.
Los comentarios del candidato de Francia para un sillón en el Consejo Ejecutivo del Banco Central Europeo, Benoit Coeure, quien dijo que el BCE podría tener que reforzar sus compras de bonos para ayudar a reducir los costos de financiamiento de algunos países, también fueron vistos como positivos.
"La subasta española fue tranquilizadora, pero todavía hay una subasta italiana que falta esta semana y el mercado estará inclinado a llevar al euro a la baja desde el nivel actual", dijo Audrey Childe-Freeman, jefa de estrategia cambiaria de EMEA en JP Morgan Private Bank.
"Lo único que sería suficiente para recuperar la confianza por ahora sería una agresiva compra de bonos por parte del BCE", agregó, y sostuvo que los flujos de repatriación podrían apoyar al euro hacia fines de año.
La presión sobre el euro y la mayor aversión al riesgo incrementaron el atractivo de la divisa estadounidense como refugio, lo que impulsó al índice dólar a subir a 79,651, su mejor nivel del mes, antes de devolverse a 79,333.
El martes más tarde, la Reserva Federal sostendrá su última reunión de política monetaria del año, pero no se espera que tome ninguna medida adicional salvo algunos toques finales a su estrategia comunicacional. Muchos analistas creen que la Fed esperará hasta la sesión del 24 y 25 de enero para lanzar nuevas iniciativas.
Antes del encuentro de la Fed se conocerá la cifra mensual de ventas minoristas en Estados Unidos.
El dólar australiano, moneda considerada de riesgo, subía un 0,6 por ciento a 1,0130, tras haber caído más de un centavo a un piso de dos semanas de 1,0030.
La liquidez del mercado era débil antes de las fiestas de fin de año, lo que podría reducir la demanda de ventas de deuda española e italiana previstas para el miércoles y jueves. Resultados flojos afectarían más al euro. (Reporte adicional de Lisa Twaronite en Tokio; Editado en español por Ignacio Badal)