| Tres años después de haber iniciado el ciclo de costo del dinero más bajo de la historia contemporánea, en un intento por estabilizar los mercados y reanimar la economía, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) reafirmó su compromiso con esa política monetaria -que ya había anticipado que mantendrá al menos hasta mediados de 2013-, al dejar la tasa de referencia para esa economía entre 0 y 0,25% anual. Sus definiciones, entre las que se destacó la mejora "moderada" de esa economía, no alcanzaron para acabar con el clima de cautela que se reimpuso desde hace una semana en los mercados, al dudarse de los resultados de la denominada "cumbre de Bruselas". No debería sorprender: con el dólar debilitado y un euro artificialmente sostenido en parte por el diferencial en el costo de dinero entre ambos mercados (pese a la última rebaja la tasa en la zona del euro está en el 1%), el problema seguirá siendo Europa y su posible contagio. Así parecieron interpretarlo en Wall Street (de -0,6 a -1,3%) y Europa (-0,5% promedio), contagiando al resto de las plazas. Lo reflejó el euro que, pese a su respirador, siguió desvalorizándose, al caer a menos de US$ 1,31 por primera vez desde enero. En este marco, los límites para el mercado local estaban marcados: cayeron 0,42% el Merval y 0,5% promedio los bonos tras otra jornada abúlica de negocios. 1,303 Fue el cierre final del euro frente al dólar tras profundizar ayer su tendencia bajista. Alcanzó así su peor nivel frente a esta divisa desde enero. |