Por Javier Blanco - Una nueva oleada de aversión global al riesgo fortalece al dólar y vuelve a poner en la pendiente a las commodities y a casi todos los activos financieros, en especial los de países emergentes. Esto volvió a quedar a la vista brutalmente ayer, con retrocesos del orden del 1% en Wall Street, que se ampliaron en Europa y las plazas emergentes y se hicieron mucho más notables entre las materias primas, que cedieron 5% promedio (crudo y oro) o 1,5% (los granos). Ayer también fue el día en que el precio del euro frente al dólar llegó a caer por debajo de US$ 1,30, su nivel más bajo en once meses, y el rendimiento de la deuda estadounidense a 10 años se replegó hasta 1,92%, actuando nuevamente como un refugio, ante los renovados temores por la evolución de la crisis. En este contexto adverso, los activos locales estuvieron entre los más castigados del mundo. La Bolsa porteña se derrumbó otro 2,7%, para ampliar al 6% y 31,6% sus pérdidas en el mes y en el año, respectivamente, y los bonos perdieron hasta 4%, con los emitidos en pesos indexados como los más golpeados. El panorama de la rueda fue desolador excepto para Mirgor (había subido 8,1% anteayer y sumó otro 0,3% ayer), porque los inversores aún festejan el dividendo del 50% en acciones que honrará mañana. También resiste el Boden 2012, el bono en dólares de menor duración. 1,92% Rinde el Bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años. Esa tasa estaba al 2,10% hace diez días, cuando aún se confiaba en encarrilar a Europa.. |