Por Oliver Galak - Tal como ocurrió en la crisis de 2009, cuando el Gobierno fue el único que no reconoció la recesión, ante la evidencia de una desaceleración vuelve a abrirse la polémica por el nivel de actividad de la economía argentina. La presidenta Cristina Kirchner afirmó ayer que durante el tercer trimestre del año el producto bruto interno (PBI) se expandió un 9,3 por ciento interanual, aunque otros indicadores muestran que en realidad en la segunda mitad del año ya no se registran crecimientos en torno del 9 por ciento, sino un par de puntos por debajo. El informe oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) se conocerá esta tarde, pero la Presidenta brindó un adelanto ayer durante un acto en la fábrica de Toyota. "Los sectores productores de bienes han crecido el 7,7% y los sectores productores de servicios el 9,9%", precisó Cristina Kirchner. Varios economistas consultados ayer por LA NACION se sorprendieron por estas cifras, ya que sus cálculos indicaban que el PBI avanzó durante el tercer trimestre entre el 5,5 y el 7,9 por ciento, lo que marcaría una leve desaceleración respecto del 9,1% que el Indec informó para el segundo trimestre. Incluso los propios informes del estimador mensual de actividad económica (EMAE) que publica el Indec muestran una desaceleración en julio, agosto y septiembre. Se trata de un indicador que aproxima en forma mensual lo que el PBI calcula en forma trimestral. Así, mientras en la primera mitad del año el EMAE -al igual que el PBI oficial- había cerrado con una expansión del 9,5 por ciento, en los tres meses siguientes se informaron subas del 7,6%, 8,6% y 7,7 por ciento. Otro indicador oficial que ratifica la desaceleración es el estimador mensual industrial (EMI), que después de mayo exhibió 5 meses en los cuales el crecimiento fue cada vez de menor magnitud (de 9,1% a 4,1%). "Para nosotros, el PBI del tercer trimestre fue de casi el 6 por ciento. Los sectores más dinámicos fueron los de comercio y bancos, luego se ubican actividades inmobiliarias y construcción. Pero la industria está desacelerando bastante, aunque hay sectores que se mantienen mejor, como autos y electrodomésticos", señaló Fausto Spotorno, de la consultora de Orlando Ferreres (OJF). En otra consultora, relacionada con un ex funcionario del Gobierno, indicaron que el crecimiento del PBI fue en realidad del 5,5% en el tercer trimestre. "Hay una tendencia a la desaceleración más o menos pareja en todos los sectores", explicó uno de sus economistas. Efecto de la políticaOtra consultora económica, que también pidió reserva de su identidad para evitar recibir nuevas multas, estimó que la economía se expandió 7,9% en el período en cuestión. "Es cierto que en el tercer trimestre tuvimos salida de capitales, pero también funcionó la política a full, con más obra pública y con el impacto pleno de las paritarias", explicaron. En el proyecto de presupuesto para 2012, el Gobierno estimó una expansión del 8,3 por ciento para este año y del 5,1% para el próximo, aunque es probable que el Indec informe un crecimiento final superior al 9 por ciento para todo 2011. Los economistas consultados estimaron que, en realidad, este año cerrará en torno del 6 o 7 por ciento y que en 2012 se registrará una clara desaceleración. "Hay muchas variables para 2012, como qué va a pasar con Brasil y cuál va a ser el precio de la soja, pero la mayor incógnita es hasta dónde van a ir con la quita de subsidios y la suba de tarifas. Si van muy a fondo, la variación del PBI en 2012 sería de entre 2 y 3 por ciento. Si no, puede ubicarse entre 3 y 4 por ciento", pronosticó Spotorno. Otra consultora, que hasta hace poco tenía un pronóstico de 4,5% para 2012, ya lo bajó a 3,8% y no descarta un nuevo recorte. "El cuarto trimestre está aflojando y cerraría casi neutro con respecto al tercero por el impacto de las medidas cambiarias, el freno en el crecimiento de la producción automotriz, la casi duplicación de la tasa de interés y la desaceleración de Brasil", enumeró un especialista.. |