La moneda europea perdía posiciones frente al dólar, el yen y la libra esterlina en una jornada en la que las bolsas del Viejo Continente registraban descensos por las incertidumbres sobre los resultados empresariales. Pese a que el Bundesbank anunciara que, según datos preliminares, la economía alemana creció más de las previsiones en el segundo trimestre, la divisa única perdía a media tarde un 0,26% frente al dólar que se cambiaba a 1,2426 unidades por euro. El cruce oficial del BCE se situaba en 1,2412. No todas las noticias procedentes de Alemania fueron buenas para la divisa única. El Bundesbank también advirtió hoy que el Tesoro germano tendrá que emitir más deuda de la prevista este año y que el ministro de Finanzas, Hans Eichel, tendrá que revisar la necesidad de financiación que había calculado en el presupuesto vigente.
A la debilidad de la divisa única contribuyó también la noticia procedente de Rusia de que el líder del Kremlin, Vladimir Putin, ha renovado, sin más explicaciones, la cúpula militar del ejército, incluidos algunos mandos en Chechenia. Las perspectivas de inestabilidad en el gigante ruso afectan a la moneda de la vecina Europa.
La recuperación del dólar se limitaba a su avance ante el euro, porque la moneda estadounidense continuó depreciándose frente al yen casi un 0,5%. El cambio se situaba a media tarde en 108,2 yenes por cada billete verde. Hoy la Bolsa de Tokio se mantuvo cerrada por una festividad nacional. No obstante, el yen seguía ganando posiciones. La moneda japonesa, que ganaba un 0,71% frente al euro hasta cambiarse a 134,5150, se fortalece al calor de las expectativas de que el crecimiento económico del país siga atrayendo cada vez más inversión en la renta variable nipona, incrementando la demanda de divisa local.
Los analistas estiman que el superávit comercial japonés de junio, que se conocerá mañana, podría subir a su cifra más elevada de los últimos cuatro años. Además, el Banco de Japón ha anunciado que el crecimiento económico del país para 2004 podría superar las previsiones promedias del mercado del 3,1% del PIB.
El cruce entre la libra esterlina y el euro se situaba en 0,664, con un avance del 0,15% de la moneda del Reino Unido que, en cambio, registraba un descenso de cerca del 0,11% frente al dólar.