Por Oliver Galak - Un precio de la soja que ronda los 400 dólares por tonelada. Un real que pierde el 20% de su valor frente al dólar en pocos meses. Una inflación instalada en torno al 25% interanual. Un superávit fiscal sin la solidez de antaño. Con este combo, que no excluye otros factores, Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Auto Argentina, anticipa un marzo complicado, con varios frentes abiertos en lo económico. "Hay algunos pequeños problemitas, cuya resolución fuimos atrasando, y después se nos juntan todos", definió ayer uno de los pocos empresarios argentinos capaces de sentarse en una misma mesa con Cristina Kirchner -como ocurrió hace menos de un mes en la Conferencia de la UIA- y, al día siguiente, cuestionar públicamente el rumbo económico. Ayer aprovechó la presentación del Fiat Qubo para brindar su visión de lo que serán los desafíos de 2012, tanto para la industria automotriz como para el resto de la economía. Según Rattazzi, la devaluación de Brasil y la caída del precio de la soja generaron una "situación bastante complicada", que obligará a todas las empresas a extremar sus condiciones de competitividad para no quedar fuera del mercado. "Hubiese sido dramático, con efectos tremendos, si la soja perforaba el piso de los 400 dólares", afirmó. Luego de tocar los US$ 406, comenzó a recuperar terreno, pero aun así el máximo ejecutivo de Fiat en el país consideró: "El año próximo no va a haber una situación facilísima para la Argentina". Advirtió que a la inflación del 25% se le sumarán en marzo los aumentos relacionados con la quita de subsidios a la luz, el gas y el agua para la clase media. Y lamentó que la situación fiscal esté "medio complicada": dijo que consideraba cuanto menos "discutible" el superávit, porque allí se contabilizan los aportes de la Anses y el Banco Central. "Nuestros vecinos aprovecharon los años 2010 y 2011, de fuerte crecimiento, para reducir la inflación y hacer reservas en momento de bonanza. Nosotros, no", se lamentó, en diálogo con algunos periodistas. Y bromeó sobre el hecho de que, con la devaluación de Brasil, los salarios en la Argentina son más caros medidos en dólares: "¿Qué paritarias darían bien para mí? Yo diría que menos 10". Optimismo moderadoRespecto de la producción automotriz, anticipó para 2012 una expansión de entre tres y diez por ciento "dependiendo de cómo ande Brasil". El mercado local, en cambio, "va a estar en el mismo nivel que este año". Sobre su empresa, dijo que avanza fuerte la unión con Chrysler y que probablemente en el próximo año se conviertan en una misma compañía con dos marcas. Además, confirmó que en febrero ya estará saliendo de la planta de Ferreyra, Córdoba, el nuevo Palio, presentado en Brasil hace un mes y medio. Y se mostró entusiasmado con el inicio de la producción de la cosechadora New Holland y de un modelo de tractor mediano. Mientras tanto, se presentaron ayer dos modelos: el multipropósito Qubo y el furgón Fiorino Qubo, que provienen de Turquía y aspiran a competir con la Renault Kangoo, la Peugeot Partner y la Citroën Berlingo.. |