Pero el ánimo era frágil y los inversores seguían buscando oportunidades para vender con las alzas, luego de que los esfuerzos de las autoridades por resolver la crisis de deuda no lograron cumplir con las expectativas y el jefe del Banco Central Europeo, Mario Draghi, echara por tierra las esperanzas de un apoyo agresivo.
El euro subía un 0,6 por ciento a 1,3075 dólares, por sobre un mínimo de 11 meses de 1,2944 dólares al que llegó la semana pasada y del piso de la sesión del lunes de 1,2983 dólares.
La divisa única extendió sus ganancias hasta un techo de sesión de 1,3085 dólares, luego del sondeo Ifo de Alemania, con órdenes de frenar pérdidas por sobre los 1,3060 dólares que se dispararon luego de que España emitiera deuda a corto plazo con costos mucho más bajos.
El centro de investigaciones Ifo, con sede en Múnich, dijo que su índice de clima empresarial, basado en un sondeo mensual a unas 7.000 compañías, subió a 107,2 en diciembre desde 106,6 puntos en noviembre, contrariando las expectativas de una caída.
Raghav Subbarao, estratega de divisas de Barcap, dijo que aunque el dato alemán -incluyendo al sondeo Ifo- mostraba indicios de confianza, el panorama general era de pesimismo.
"El dato alemán entrega sustento y eso aumenta la probabilidad de un BCE duro, pero eso no necesariamente es bueno para la economía real en general", declaró.
"Hemos revisado significativamente a la baja las previsiones del euro y ahora esperamos que caiga a 1,20 dólares en el plazo de un año, bajando desde los 1,35 dólares previstos anteriormente. Eso se debe principalmente a que esperamos un BCE menos duro () que quitaría uno de los factores más grandes que han estado apoyando al euro este año", agregó.
El euro subió brevemente a un máximo de sesión de unos 9,0105 contra la corona sueca luego de que el banco central de Suecia rebajara la tasa repo, antes de ceder los avances y operar en 8,9695 coronas. La decisión siguió a una rebaja de tasas del banco central de Noruega y otra del BCE. (Editado en español por Ignacio Badal)