Por JUAN CERRUTI - La noticia de la enfermedad que padece la presidenta Cristina Fernández de Kirchner pasará a ser un dato clave para los agentes económicos. De por sí lo es cuando se trata del mandatario de cualquier país. Los ejemplos cercanos abundan: Hugo Chávez en Venezuela y Fernando Lugo en Paraguay, por caso.
Pero la situación cobra mayor relevancia cuando se trata de un presidente con el manejo personalista, concentrado y con el país casi excluyente que tiene Cristina en las decisiones cotidianas de la administración pública.
La economía de 2012 tiene de por sí un amplio margen de incertidumbre. Al que ahora se le suma el desarrollo de la enfermedad de la Presidenta.
Sobre todo porque si en algo tienen una cuenta pendiente los Kirchner, en lo que refiere
a la construcción de su espacio político, es en no haber conformado una clara línea su-
cesoria.
Amado Boudou asumirá la Presidencia por tres semanas. Nadie espera un volantazo. Tampoco el tiempo lo permitiría. Pero claramente el mundo económico no se ve al vicepresidente como una continuidad ideológica pura de los Kirchner.