Por MATÍAS BARBERÍA - En el año que terminó el sábado, los fideicomisos financieros volvieron a vehiculizar la mayor parte del financiamiento empresario en el mercado de capitales. Estos instrumentos son el vehículo favorito para el financiamiento del crédito al consumo y la inversión en infraestructura fondeada con dinero público, dos de las actividades más pujantes durante el 2011. En cambio la emisión de obligaciones negociables destinada al financiamiento de mediano a largo plazo para el sector privado retrocedió 11% en dólares en términos interanuales.
Mientras el nuevo financiamiento en el mercado de capitales creció 15% a lo largo de 2011, el fondeo a través de fideicomisos financieros subió 27,6%. Su fuerte correlación con dos de los sectores más dinámicos durante el año pasado el consumo y el gasto público causó que la participación de los fideicomisos en el total de emisiones hechas en el mercado local avanzara hasta el 69% en 2010 representaba el 63%, en un contexto en que otras emisiones como las de acciones y obligaciones negociables no muestran progresos similares.
El nuevo financiamiento durante el año 2011 alcanzó los $ 27.017 millones, $ 3.435 millones más que lo obtenido por las empresas durante 2010. El avance, inferior a las estimaciones de inflación de las consultoras privadas y organismos estatales, esconde el distinto comportamiento de cada mercado. Mientras que en 2011 hubo menos colocaciones de obligaciones negociables que en el año anterior, y las emisiones de acciones no lograron despegar, la colocación de fideicomisos creció a un ritmo superior al del resto del mercado.
El monto de obligaciones negociables colocado en 2011, medido en dólares, alcanzó la suma de u$s 1.946 millones, un retroceso del 11% contra los
u$s 2.194 millones emitidos en el año 2010. Las turbulencias llegadas desde Europa frenaron muchos proyectos de emisión.
Las acciones, por su parte, pasaron de representar nuevo financiamiento por $ 262 millones en 2010 a explicar $ 890 millones este año. Un crecimiento fuerte pero que, todavía, no las saca de su rol marginal.
El grueso del mercado, entonces, volvió a apoyarse en los fideicomisos.
El año pasado, se efectuaron un total de 216 emisiones de fideicomisos, por un valor total de $ 18.883 millones (u$s 4.586 millones), contra las 189 emisiones registradas en 2010, que alcanzaron entre todas un monto de $ 14.788 MM (u$s 3.770 millones).
La explicación para este dinamismo se puede encontrar en los activos subyacentes, es decir, aquellas actividades que son financiadas a través de estos instrumentos.
El consumo financiado y el gasto público, dos de los pilares del crecimiento económico durante el año pasado, son los principales activos subyacentes de estos instrumentos.
El 61% de los fideicomisos emitidos durante 2011 tuvieron como destino financiar créditos al consumo, créditos personales y cupones de tarjetas de crédito.
Otro 34% del monto total tuvo por objeto fondear obras de generación eléctrica, y fueron impulsados en gran parte con fondos de la ANSeS, que está utilizando el dinero heredado de las AFJP para tratar de paliar el déficit de generación energética que sufre el país.