Por MATÍAS BARBERÍA - La realidad del principal socio comercial de la Argentina en materia de flujos de divisas es radicalmente diferente. A pesar de las complicaciones que ofreció el año pasado para los países emergentes, Brasil terminó 2011 con un saldo positivo en su flujo cambiario de u$s 65.279 millones, un aumento del 168% respecto a los u$s 24.354 millones que obtuvo en 2010, según informó el Banco Central de Brasil. Se trata del segundo mejor resultado de la historia, sólo superado por el de 2007, cuando entraron u$s 87.400 millones.
El saldo cambiario es la diferencia entre la entrada y la salida de divisas del país, tanto por la vía comercial (balanza comercial), como por el canal financiero (inversiones, remesas de ganancias y dividendos, entre otros). Si bien el gigante latinoamericano sufrió la fuga de capitales en la segunda mitad del año, su atractivo como destino para capitales y la confianza de la que goza por parte de los inversores le hicieron acumular lo suficiente durante la primera mitad del año como para cerrar con números positivos. Así, el canal financiero arrojó un saldo positivo de u$s 21.329 millones.
Pero la mayor parte de la entrada de divisas a Brasil se explica por su superávit comercial. Un año récord en exportaciones le dejó una balanza comercial superavitaria en u$s 43.950 millones.
A partir del agravamiento de la crisis europea, desde agosto, la fuga de inversiones financieras se volvió moneda corriente lo que explica las medidas adoptadas sobre el final de 2011, que eliminaron los impuestos que gravaban inversiones de extranjeros en acciones.
Analizando el año, uno ve un saldo fuertemente positivo para Brasil en la primera mitad del año, que se revierte con fuerza en la segunda mitad. Por suerte para ellos, el canal comercial les permite compensar lo que se pierde en el canal financiero, explicó Mariano Lamothe, de Abeceb.com.
Por ejemplo, en diciembre último, Brasil tuvo una balanza comercial superavitaria en u$s 1.943 millones. Pero el flujo de capitales se invirtió y terminó siendo negativo en u$s 3.625 millones. La propia salida de capitales abarató al real frente al dólar, impulsando las exportaciones brasileñas y ayudando a morigerar la fuga.
Con todo, Brasil logró que los meses de salida de capitales que huían de los mercados emergentes ante el complicado panorama internacional no afectaran, por ejemplo, las reservas de su autoridad monetaria. Mientras el Banco Central de la Argentina veía caer sus reservas, al de Brasil se hacía con buena parte de los dólares que ingresaban por el canal comercial. El Banco Central brasileño terminó el año con u$s 350.000 millones de reservas.
La diferencia principal entre la suerte de Brasil y la de Argentina en materia de flujo de divisas está en la confianza que genera cada país, señaló Lamothe. Mientras el mundo esté en problemas vamos a ver cómo los capitales abandonan Brasil pero sigue siendo atractivo. En cambio, Argentina, todavía tiene deuda en default, concluyó.
El real sube 5% en dos semanas
Hay mucha demanda de las monedas de los países limítrofes, fundamentalmente de Brasil, pero también de Uruguay y Chile, lo que impulsaba un alza en la cotización, explican en el mercado. Precisamente, el real brasileño subió ayer cinco centavos a 2,53 pesos y acumulaba un alza de 5% desde el 22 de diciembre, un lapso en que limitaba su avance a 1,5% contra el dólar. El real cotiza hoy a 1,827 unidades respecto de la divisa. El euro, en tanto, cayó a 1,295 por dólar y cedió un centavo en la plaza local hasta 5,60 pesos.