El presidente de autoridad monetaria estadounidense, Alan Greenspan, afirmó ayer ante el Senado de EE UU que la recuperación de la primera economía mundial está en marcha y advirtió de que la Reserva Federal (FED) está pendiente de la evolución de la inflación para tomar sus decisiones sobre los tipos de interés. Los mercados han interpretado la comparecencia semestral de Greenspan ante el Senado como un anuncio de que la política monetaria seguirá endureciéndose a lo largo de todo el año. Los analistas de Goldman Sachs estimaban hoy que la autoridad monetaria seguirá aumentando en un cuarto de punto el precio oficial del dinero en EE UU en cada una de las cuatros reuniones que todavía mantendrá en 2004. Ante estas previsiones, el dólar comenzó a subir frente todas las principales divisas. Su apreciación ante el euro alcanzaba el 0,7% a media tarde, y el cambio se situaba en 1,2286. El cruce oficial establecido por el Banco Central Europeo se ubicaba en 1,2296. Otro empujón a la subida de la moneda estadounidense llegó de la noticia publicada por un diario iraquí de que se habían encontrado mísiles nucleares en el país medio-oriental. La información fue desmentida. A la espera de que el presidente de la Fed hablara hoy ante el Congreso, el billete verde también se fortalecía en casi un punto porcentual frente al yen. La divisa japonesa se cambiaba a 109,31 unidades por dólar. Y esto pese a que el Gobierno nipón ha casi duplicado sus previsiones de crecimiento económico para este año, desde el 1,8% estimado en enero hasta el 3,5%. El yen también perdió algo de terreno frente a la moneda única, manteniendo la senda bajista de ayer, después de unos días de continuas apreciaciones. Para comprar un euro se necesitaban hoy 134,2050 yenes, un 0,19% más que ayer. Dos noticias contribuyeron hoy a debilitar el yen. Por un lado, la mala evolución bursátil de los principales bancos del país que en la última sesión del Nikkei frente al avance del índice de la Bolsa de Tokio. La revisión al alza de las previsiones de crecimiento económico afectó a los bancos porque los inversores temen que esto pueda provocar un cambio en la política monetaria del Banco Central. Si se elevara el coste del dinero en Japón, que en este momento está en el 0%, las entidades financieras niponas, acosadas por los bad-loans, podrían encontrar dificultades para refinanciarse. Por otro lado, la noticia de que la resistencia iraquí ha amenazado con atentados contra los intereses japoneses si el Gobierno de Junichiro Koizumi no se decide a retirar las tropas enviadas a Irak. En el día en que se conoció que el Consejo del Banco de Inglaterra tomó de forma unánime su decisión de mantener inalterados los tipos de interés en su reunión del pasado 7 de julio, la libra esterlina nada podía ante el tirón del dólar que le recuperaba un 0,8% y se cambiaba a 1,8410. El cambio entre la moneda única y la divisa británica se mantenía prácticamente invariado, en 0,6674 euros por libra. |