¿Ganar más plata o no perder? Ése suele ser el interrogante y desafío que los inversores se disputan en tiempos de turbulencias financieras. Con la crisis global, que arrastra más de un año y que parece estar lejos de su punto de inflexión, el atractivo de algunos activos resurgió de las cenizas. Pero lo que prevalece, en este caso, es seguridad antes que rentabilidad.
Un reciente informe de Silver Cloud señala además de las clásicas guaridas como los bonos del Tesoro de Estados Unidos (cerca de sus mínimos en 2%), otros títulos soberanos, también considerados de refugio ante una elevada volatilidad internacional y que rinden algo más que EE.UU.. La nueva meca de inversión, según la consultora, es Australia. Otros bonos que estuvieron más demandados y catalogados como activos de refugio son los títulos de Australia. En el último día de 2011 el bono a 10 años alcanzó un mínimo histórico de 3,67%, consolidando una tendencia bajista que se observó en la segunda mitad del año pasado. El comportamiento favorable de la renta fija también estuvo influenciado por la reducción de las tasas de interés que realizó el Banco Central de Australia (RBA), preocupado por una caída de la actividad. Y los recortes seguirán, según PIMCO, debido a que su economía estará afectada por la desaceleración de China, principal destino de las exportaciones australianas, señalaron los analistas de la consultora financiera.
¿Cómo hacer para invertir? Para invertir en bonos de países desarrollados, una manera es a través de ETF. En tal sentido, en Silver Cloud, aconsejan (si se desea solamente considerar, por caso, Australia) el PIMCO Australia Bond Index (AUD), que busca replicar el BofA Merrill Lynch Diversified Australia Bond Index. Este índice mide la performance de deuda en dólares australianos, de tipo investment grade, emitidos en el mercado local y cuyos emisores pueden ser entidades gubernamentales, supranacionales, cuasi-gubernamentales y corporativas. El AUD invierte al menos un 80% en el índice y el resto puede hacerlo en bonos y títulos de deuda similares emitidas por entidades públicas y privadas de US y fuera de US, que el fondo crea conveniente para mejorar el seguimiento del benchmark. También puede incluir derivados como opciones, futuros y swaps así como instrumentos de corto plazo y equivalentes de cash. El AUD comenzó a negociarse recientemente (a principios de noviembre pasado) y acumula hasta hoy una variación de 1,1%. En lo que va del 2012, exhibe un incremento de 0,8%.
En la consultora, también destacan el WisdomTree Australia & New Zealand Debt (AUNZ), que invierte en títulos de deuda en dólares australiano y neocelandés emitidos por gobiernos nacional, provincial y local de cada ciudad. Pueden incluirse agencias gubernamentales, instituciones supranacionales y deuda corporativa, aunque este último no contempla el objetivo primordial del fondo. Al considerar dos países, la exposición está basada en función de sus respectivos PBI. Por lo tanto, Australia (88%) tiene una mayor ponderación en el fondo que Nueva Zelanda (12%). También pueden agregarse hasta un 20% de ponderación aquellos instrumentos emitidos en dólares estadounidenses por gobiernos de Australia y Nueva Zelanda. El AUNZ salió a cotizar en julio de 2008 acumulando hasta el momento una baja de 11%. En lo que va del 2012, su variación es de 1,2%.