En un enero espectacular para los mercados, las Bolsas emergentes consiguieron sobresalir sobre el resto. Las mejoras en lo que va de enero son generalizadas y de tal magnitud que consiguieron borrar un alto porcentaje de las pérdidas que se habían acumulado el año pasado. Desde las acciones asiáticas, hasta las latinoamericanas, pasando por Sudáfrica y Turquía, el denominador común está relacionado con el fuerte rebote, más allá de que la tendencia no haya sido homogénea.
Un repaso por los principales índices bursátiles que cotizan en Wall Street (a través del esquema de Exchange Traded Fund, o ETF) refleja con claridad este fenómeno. Uno de los índices más seguidos, por lo representativo, es el BIK, que agrupa a las principales acciones de los países que integran el bloque conocido como BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Hasta ayer, acumuló una ganancia del 14,4%.
Pero pasando de lo general a lo particular, el índice EWZ, que refleja la evolución de las acciones brasileñas, pasó de 57,39 a 66,87 puntos, es decir, una ganancia del 16,5%. El índice que sigue las acciones chinas ganó un 13,1% y el de la India ganó un 18,4%. La suba llegó también a otros mercados que están también en el grupo de emergentes. El índice de acciones turcas, por ejemplo, ya subió un 13,3% y el de Sudáfrica el 7,9%.
El mercado argentino no se queda atrás y también presenta una suba espectacular, aunque el índice ARGT (que cotiza en Wall Street) no refleja en su totalidad la suba de la Bolsa porteña. Registra una suba del 14,1%, bastante menor a lo que ganó hasta ahora el índice Merval. Esto se debe a que este tipo de productos sólo incluye papeles que cotizan en Nueva York y no a los que lo hacen sólo en el mercado local.
Estos resultados superan con amplitud el 5,4% que ganó en lo que va de 2012 el índice S&P 500, el principal referente de Wall Street.
Hay algunos factores que están jugando a favor nuevamente de los emergentes, que así recuperan un lugar privilegiado en el portafolio de los inversores, luego de un 2011 para el olvido:
Luego de la baja del año pasado, los inversores aprovecharon la caída de los precios de las acciones para tener oportunidades de compra a niveles muy atractivos. En la mayoría de las plazas, las empresas mostraron el año pasado un importante nivel de rentabilidad y el crecimiento promedio superó el 4,5%, lo que aumentó todavía más el atractivo.
La continuidad en la política de bajas tasas de interés por parte de la Reserva Federal (ayer anunció que se mantendrá hasta 2014) obliga a posar la mirada sobre alternativas que permitan mejorar la rentabilidad de las carteras de inversión. Y los emergentes aparecen como referencias obligadas.
El fortalecimiento de las monedas locales en la mayoría de las plazas emergentes (y particularmente en América Latina) le da a estos mercados un envión adicional cuando se mide el resultado de la inversión en dólares.
La crisis que afecta a Europa tuvo por el momento un impacto moderado en los países emergentes. De hecho, los niveles de riesgo de la mayoría de los países prácticamente están en sus niveles mínimos, por lo que no hubo contagio de la suba de tasas que afecta a casi todo el Viejo Continente. Esto asegura que continuará llegando un importante flujo de divisas, tanto a nivel soberano como corporativo. |