En 2012, el superávit comercial de Brasil, que el año pasado bordeó los 30.000 millones de dólares, caerá alrededor del 23%, según indican las últimas proyecciones de balanza de pagos presentadas el martes por el Banco Central de ese país. De acuerdo con esas estimaciones, el presente año las importaciones brasileñas crecerán 8%, con lo que treparán a US$ 244.000 millones, mientras que las exportaciones lo harán en algo más del 4%, ubicándose en US$ 267.000 millones. Estas proyecciones van de la mano con las últimas estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), según las cuales en 2012 las exportaciones de las economías emergentes crecerán menos que sus importaciones, como consecuencia de la desaceleración de la economía global, para la que se ha proyectado un crecimiento de 3,3 por ciento. En el caso de Brasil, el FMI espera que en 2012 alcance un crecimiento de 3%. Esta cifra implica una revisión a la baja respecto a las previsiones de septiembre de 2011, cuando el organismo multilateral preveía que el país vecino crecería 3,6% este año. Respecto de las proyecciones de balanza de pagos del Banco Central de Brasil, la entidad también anticipa un deterioro en su saldo de cuenta corriente, que pasará de un resultado negativo de US$ 52.612 millones a uno de 65.000 millones. Por el lado de la cuenta de capital y financiera, el emisor brasileño espera que el superávit caiga en cerca de 40.000 millones, movido, principalmente, por una contracción en la inversión extranjera directa (IED), que pasará de 114.332 millones a 69.200 millones de dólares |