Los vinicultores brasileños recloamaron al gobierno de Brasilia que imponga cuotas a la importación de vino argentino, tal como hizo la Argentina con los electrodomésticos que se fabrican en Brasil, y así poder defenderse de lo que consideran una invasión a su mercado, informó ayer el presidente de la Cámara Sectorial de la Cadena Productiva de la Vinicultura, Hermes Zaneti.
"Queremos que el gobierno brasileño aplique una protección para el sector del vino, en igual proporción a la que el gobierno argentino dio a sus industriales, y la principal medida sería imponer cuotas a la importación de vino argentino", declaró Zaneti a la agencia AFP.
La Cámara que agrupa a los productores de vino brasileños (Uvibra) denunció que sólo en números oficiales, la venta de vino argentino a Brasil pasó de 900.000 litros de enero a mayo de 2003 a 2,5 millones de litros en igual período este año. La Cámara pide proteger a las 16.000 familias que viven de los viñedos en la Sierra Gaúcha, la región del sur de Brasil que concentra el 90% de la producción nacional de vino, con 33.000 hectáreas de cultivos.
"El sector vinícola para el gobierno brasileño no tiene importancia", dijo la Cámara.
El mercado de vinos importados está ganando terreno en Brasil (un país con poca tradición de consumo que se mantuvo en 58 millones de litros en los últimos cinco años).
En 2001 los vinos importados representaban 46% del mercado y hoy son 54%, según Uvibra. Los vinos argentinos y chilenos representan actualmente el 51% del mercado brasileño de importados, cuando eran apenas 12,4% en 1996, según un reciente estudio del diario O Estado de Sao Paulo. En ese período los vinos alemanes, italianos y portugueses pasaron de liderar la lista de mayores exportadores a Brasil, con 74,5%, al actual 34,1%. |