EL GOBIERNO, A TRAVÉS DEL NACIÓN, FUE CLAVE PARA SOSTENER EL PRECIO EN TORNO A $ 3 En el primer semestre, el uso del superávit fiscal ayudó a elevar el tipo de cambio aún en los meses con mayor oferta de divisas. Hasta junio, la demanda privada fue mínima. El superávit fiscal se convirtió en el factor clave para armonizar los objetivos de Lavagna y los de Prat-Gay. En los últimos meses, el Tesoro intensificó la compra de dólares a través del Banco Nación, generando un repunte en el tipo de cambio –pasó de $ 2,85 promedio en abril a $ 2,98 promedio en junio–. Así evitó que el Banco Central recurra a la emisión monetaria, que podría generar presiones inflacionarias. En los primeros seis meses del año, entre el Central y el Tesoro demandaron 75% de los dólares y compensaron las menores compras del sector privado. "Los dos vehículos oficiales aspiradores de dólares son el BCRA y el Banco Nación", señala un informe de la consultora Economía y Regiones que recopiló la variación en la oferta y la demanda de dólares desde marzo de 2003. La ayuda del Gobierno es clave porque en 2004 se nota un estancamiento de la demanda de dinero, que impide continuar con el ritmo de expansión monetaria del año pasado sin tener amenazas inflacionarias. Mientras la compra de dólares que hace el BCRA con emisión expande la base monetaria, las operaciones que hace el Tesoro a través del Banco Nación la contraen. "El superávit fiscal primario es un instrumento "sostenedor del tipo de cambio, pero esterilizador de la oferta de base monetaria", explica el informe. En los últimos tres meses, la estrategia se profundizó: como la demanda privada cayó a niveles mínimos y la oferta de los exportadores creció, el Gobierno y el Central se quedaron con más del 85% de los dólares. Según el informe, esta gestión logró subir el tipo de cambio nominal cuando las fuerzas de mercado presionaban con mayor fuerza hacia la baja, lo cual ratifica que hay un fuerte interés del Gobierno por mantener un dólar alrededor de $ 3. Mirando hacia el segundo semestre, el superávit fiscal seguirá siendo el factor clave para mantener una política de tasas bajas y tipo de cambio nominal alto. De acuerdo con los cálculos de Economía y Regiones, del primer semestre quedó un excedente de $ 3.200 millones para comprar dólares, a los que se agregarán otros $ 3.500 millones del segundo. Eso suma u$s 2.333 millones, contra una oferta excedente de u$s 3.500 millones. Siempre y cuando el Gobierno mantenga la decisión de sostener el tipo de cambio nominal, la diferencia, de u$s 1.266 millones, tendrá que ser absorbida por el Central, vía emisión. Esto supondrá un aumento de casi $ 4.000 millones en la base monetaria, que de ninguna manera pone en riesgo el cumplimiento de las metas con el FMI. |