Por LEANDRO GABIN - La dolarización de carteras, que venía desacelerándose en los últimos dos meses del año pasado, sigue estancada. Debido a las medidas para controlar la compra de dólares (tanto por parte del BCRA como la AFIP), el mercado altamente intervenido se desinfló. Eso produjo que la formación de activos externos, léase la dolarización de los ahorros, esté cerrando enero en torno a los u$s 700 millones. Esa es la proyección que manejan en pasillos oficiales, cuando faltan computar algunos datos al cierre del mes.
La novedad es que gracias a la represión a la compra de dólares es el mejor inicio de año desde el 2008 (cuando había sido de u$s 572 millones). Los últimos meses de enero habían tenido una dolarización mayor: el comienzo del 2011 había marcado una fuga de u$s 1.086 millones; en el mismo mes del 2010 hubo una salida de u$s 1.075 millones; y en enero del 2009 se fueron u$s 1.208 millones cuando arreciaban los coletazos de la crisis del 2008 con la resolución 125 primero y la quiebra de Lehman en septiembre.
Para Mercedes Marcó Pont, los resultados preliminares de este enero que acaba de terminar son altamente favorables. Sucede que el nivel de dolarización fue similar a la del mes pasado, o sea diciembre del 2011 cuando influyen muchos factores estacionales (más demanda de pesos).
Sin esos factores sobre la mesa, la única explicación que cabe es que las medidas para restringir la demanda de billetes verdes dio resultados. Así, hace tres meses consecutivos que la fuga de divisas viene en descenso: después del pico de octubre del 2011 cuando salieron u$s 3.000 millones; en noviembre se fueron entre u$s 800 y 900 millones; y en diciembre en torno a u$s 600 millones.
Esto hace prever que la fuga de capitales este año será sensiblemente menor a las del 2011 (calculada en u$s 24.000 millones según consultoras privadas). Claro que esto no sucede por un convencimiento por parte del público, sino por la imposibilidad en muchos casos de comprar dólares. Así y todo, otro dato positivos que resaltan desde el Central es que uno de los factores que sumaban a la dolarización de carteras como la caída de los depósitos en dólares, está estabilizada. Ya no hay salida como antes y el saldo es casi neutro, apuntan.
Reservas
A un escenario de menor fuga, en enero, también se sumaron compras por alrededor de u$s 1.000 millones por parte del BCRA en el mercado cambiario, una baja sensible respecto de los u$s 2.200 millones en diciembre. La oferta de divisas fue en gran medida absorbida por la autoridad monetaria. De todas formas, esto no se vio tan claramente en un aumento de las reservas del BCRA.
En el mes pasado, las arcas de la entidad crecieron apenas u$s 232 millones. Esto tiene que ver, según explican en pasillos oficiales, con los pagos de deuda. Dado que la cuenta del Tesoro en dólares está en el BCRA y suman al nivel de reservas, al usar dólares para pagar deuda cae el monto depositado. Además, dicen, influyeron las variaciones de algunas monedas en las que están invertidas las reservas.