Por IGNACIO OLIVERA DOLL – El Cronista - Los banqueros saben que las citas con la presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, nunca son de rutina. Y por eso el mail que recibieron ayer con la convocatoria a una reunión en Reconquista 266 no hizo más que alimentar sus especulaciones hasta última hora. La jefa del Central recibirá hoy a las 11 de la mañana a los presidentes de los bancos Provincia, Nación, Supervielle, Macro, Piano, Columbia y otras entidades provinciales, junto al titular de la ANSeS, Diego Bossio, para pedirles que empiecen a traspasar automáticamente a cuentas gratuitas los haberes que pagan a sus clientes jubilados, de acuerdo con la resolución que emitió la ANSeS la semana pasada, y que peguen esta comunicación en todas las sucursales. Tanto Marcó del Pont como Bossio creen que los banqueros no tienen hoy una actitud proactiva en este tema. Vamos a tratar de apretar las clavijas en lo que creemos que es una cuestión social, explicó una fuente oficial. Los bancos objetan, en privado, que la resolución oficial que diseñó sin mayores esfuerzos Diego Bossio los obligó a perder de un plumazo todos los ingresos que recibían por la prestación de las cajas de ahorro y tarjetas de débito para este segmento. Te obliga a dejar de contar con ingresos de millones de pesos de un momento a otro, sin un plazo para implementarlo que dé tiempo a rebuscártelas para ver cómo los generás, se quejó el ejecutivo de un banco con buena inserción en este mercado. Se estima que, con la gratuidad de una caja de ahorro por la que hasta entonces cobraban entre $ 7 y $ 13, el sistema perdió ingresos por $ 250 millones al año. El mensaje escueto del Central, ayer, a sólo un mes de que el Gobierno le impusiera un tope a las tasas de interés de los préstamos a jubilados (ver recuadro), despertó un temor que desde hace meses reconocen en voz baja algunos banqueros para el 2012: que la profundización del modelo añada en adelante una avanzada oficial sobre las tasas de interés. Es más probable que se hable de la cuenta única, pero las tasas es otro de los temas sensibles que les preocupa, alertó un ejecutivo. Y recordó el encuentro que el año pasado Marcó del Pont mantuvo con los bancos locales para comprometerlos en los costos que cobran sobre sus líneas a Pymes. Días atrás, la ANSeS propagó a través de los medios un informe que decía haber registrado 1890 denuncias trabajadas y finalizadas contra terceras entidades que dan préstamos a jubilados (se refería, en esa ocasión, a las mutuales y cooperativas). Consultados al respecto por El Cronista, en el Banco Central negaron ayer que las conversaciones pudieran extenderse hacia otros temas. Si los bancos no se hubieran mostrado reticentes a esto, la convocatoria a la reunión no hubiera hecho falta, justificó una fuente. En la Argentina hay 5.200.000 jubilados y pensionados. Pero sólo un 40%, aproximadamente, está bancarizado: unos 2 millones. El objetivo de los funcionarios oficiales es que todos los jubilados puedan contar ahora con los beneficios que tienen las cuentas de débito. El Cronista intentó comunicarse hasta última hora de ayer, sin éxito, con la oficina de prensa de la ANSeS. Un banquero explicó que en la reunión pedirán al Central que les indique cuáles son los requisitos que deben cumplir para abrir las cuentas a semejante cantidad de gente. En la lista de convocados figuran muchos bancos provinciales que, por el gran alcance geográfico, cuentan con un buen número de clientes de la tercera edad. |