La moneda japonesa ganaba terreno ante el dólar y el euro, en una jornada donde se produjeron nuevas señales de que la economía nipona seguirá creciendo. El gobernador del Banco Central de Japón, Toshihiko Fukui, aseguró esta mañana que la economía vive “un muy buen momento” y también se conoció que el superávit comercial del país creció menos de lo previsto, debido a que la fuerte demanda interna ha impulsado las importaciones. El excedente comercial descendió hasta los 8.580 millones de dólares, con un incremento de las importaciones del 6%, mientras que las exportaciones sólo registraron un descenso del 1,9%. Pero sobre todo lo que más favoreció a la divisa japonesa fueron las palabras de Toshihiko quien aseguró que la autoridad monetaria no se plantea elevar los tipos de interés, que están en el 0%, porque la reactivación económica no ha sido capaz de parar la tendencia deflacionista de los precios.
Algo que los inversores recibieron con satisfacción, sobre todo porque este escenario de tipos de interés reduce las preocupaciones sobre el futuro de los bancos. Las entidades financieras niponas, acosadas por los bad-loans podrían verse lastradas por una subida de los tipos de interés de los préstamos interbancarios que pondría en entredicho su capacidad de refinanciación.
Así que la divisa japonesa aprovechaba para recuperar las pérdidas de los últimos días frente al dólar ante el que se apreciaba 35 puntos básicos, hasta situar el cambio en 109,48. Frente a la moneda europea, el yen recuperaba un 0,19% y a media tarde se cambiaba a 134,4650.
El euro subía un 0,2% frente al dólar y el cambio se ubicaba en 1,2287. La moneda europea recuperó así parte del terreno perdido ayer, cuando el billete verde se impuso en las preferencias de los inversores gracias al respaldo del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, a la economía de EEUU en su comparecencia ante el Senado y el Congreso.
Pero hoy la moneda única se fortaleció y esto pese a que las noticias procedentes de la zona euro fueron mixtas. El incremento más de lo esperado del gasto en consumo en Francia, por ejemplo, fue contrarrestado por la noticia de que el superávit comercial europeo fue sólo de 7.300 millones de euros, frente a los 8.500 que esperaba el mercado. Tampoco fue bueno el dato de los pedidos industriales que cayeron un 0,3% cuando los analistas esperaban un alza del 1%. El cruce oficial establecido por el BCE era de 1,2268.
La libra ganaba posiciones frente al euro y el dólar impulsada por el buen dato de las ventas minoristas en el Reino Unido que aumentaron un 1,1%, mientras el pronóstico era de un incremento de cuatro décimas.