Por Francisco Olivera - Guillermo Moreno nunca ha estado tan eufórico como en estos días. Ayer, cuando José Ignacio de Mendiguren, presidente de la Unión Industrial Argentina ( UIA ), lo llamó para enterarse de cómo venían las autorizaciones a las importaciones, se encontró con un secretario de Comercio Interior de buen humor y levemente jactancioso, que le recordaba que Paulo Skaf, líder fabril de San Pablo, había estado elogiándolo en una reunión del viernes con el equipo económico argentino. "Yo al que quiero importar es al secretario de Comercio, Moreno. Ojalá tuviéramos uno así en Brasil", fue lo que dijo Skaf, según publicó el diario Ambito Financiero, y Moreno concluyó entonces ante Mendiguren que allí era más valorado que en la Argentina. "Van a estar contentos ustedes si me voy a Brasil", bromeó. En realidad, la conversación era bien en serio. Mendiguren lo había llamado para resolver qué contestar momentos después, en la primera reunión de comité directivo de la UIA, a los probables planteos que harían sus pares sobre los controles a las importaciones. Vaya si había temas por hablar en la entidad. Si hay algo que exaspera ahí es la falta de certezas al respecto, algo que no se ha despejado aún siete días después del comienzo de la nueva reglamentación. Moreno evitó hablar de reglas específicas e intentó tranquilizarlo con una promesa que deberá sustentarse, como siempre en su universo, en la palabra oral: nada se va a frenar por falta de insumos -le dijo-. Encontremos una vía de comunicación para tratar los sectores que se vayan trabando. Mendiguren les contó la conversación a sus pares, pero no aplacó la perturbación general. Juan Carlos Sacco, por ejemplo, les recordó que su sector, el de los gráficos, tenía una máquina de más de 10 millones de dólares parada por falta de repuestos. El planteo de Alberto Alvarez Saavedra, del laboratorio Gador, tuvo una urgencia similar. Dijo que en el sector no habían recibido todavía autorización para la mayoría de los requerimientos e insistió en que se trata de insumos atendibles, porque el pedido de una droga debe hacerse, en algunos casos, con un año de anticipación. El simple repaso de los temas de la reunión alcanza para confirmar quién se ha consolidado como el hombre fuerte del área económica del Gobierno . Por ejemplo, cuando se empezó a hablar de una futura invitación al ministro de esa cartera, Hernán Lorenzino, a la sede fabril, la mayoría lamentó la pérdida de poder que parecería estar sufriendo Julio De Vido en el gabinete. Y esa desazón llevó a Sacco a proponer que la UIA invitara también a Moreno. La proposición fue rechazada por cuestiones más de índole psicológica que política: se dijo que la visita del secretario sería infecunda, porque él expondría allí su singular visión de la microeconomía sin que absolutamente nadie lo objetara. Resultado: Moreno se iría de la UIA con la misma sensación con que abandonó la reunión con Skaf. Es decir, con una idea equivocada de la aceptación de sus políticas. ¿Quién diría lo que piensa? Si hay algo que desvela en la entidad es la necesidad de mejorar la relación con el Gobierno. Es lo que llevó ayer a Guillermo Moretti, vicepresidente pymi, y a Miguel Saiegh, vocal, a cuestionar declaraciones de Héctor Méndez, empresario del plástico y ex líder de la UIA, que anteayer había estimado alzas salariales que irían del 20 al 25% en las próximas paritarias. La orden es bajar el perfil y no adelantar porcentajes. Será difícil, en los próximos días, que un industrial hable en voz alta. Preocupación por los impuestos localesLa Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) expresó ayer al ministro de Producción de la provincia de Buenos Aires, Cristian Breitenstein, su preocupación por la política fiscal "que está afectando la competitividad de las empresas y su potencial de cobertura, tanto del mercado interno como exportador". La entidad que preside Daniel Funes de Rioja lamentó que existan impuestos establecidos por algunos municipios que "son totalmente ajenos a los límites tributarios planteados tanto en la Constitución Nacional como en la de la provincia de Buenos Aires", como la Tasa de Publicidad Interior o la de Abasto.. |