Por DOLORES AYERRA - El Banco Central (BCRA) volvió a intervenir fuerte en la plaza cambiaria. En esta oportunidad compró cerca de u$s 130 millones en el segmento mayorista donde operan grandes players como bancos y empresas. De esta manera, el dólar comenzó la semana cotizando con suave aumento en este circuito y se ubicó sobre el cierre a $ 4,345 para la compra y $ 4,346 para la venta, una milésima de peso arriba del final anterior. En las pantallas de bancos y casas de cambio del microcentro porteño, el billete al público finalizó en $ 4,32 para la compra y $ 4,36 para la venta, los mismos valores del cierre del viernes.
En las mesas financieras señalaron que se evidenció un mayor ingreso de divisas provenientes del sector agroexportador. La mayor oferta privada, sobre la mitad de la rueda, permitió al organismo que conduce Mercedes Marcó del Pont ubicarse del lado del BID (demanda). El incremento de los ingresos desde el exterior, materializado al promediar la sesión, desactivó la incipiente presión que soportaba el tipo de cambio y revirtió la tendencia del dólar que pasó a operar con tono decididamente vendedor. La mejora en la disponibilidad de recursos genuinos le permitió al Central colocarse nuevamente del lado de los compradores y con sus acostumbradas incursiones en el sector donde operan bancos y empresas pudo sostener la cotización, con mínima recuperación frente a los valores registrados el viernes pasado, relató Gustavo Quintana, operador de Lopez León. La divisa que operan entidades cambiarias y bancarias finalizó una nueva jornada con mínima volatilidad por compras y ventas de la autoridad monetaria. Un leve incremento del sector demandante y nuevas compra del BCRA alcanzaron, por sí solas, para hacerle frente a la poco más voluminosa oferta de dólares de exportadores y privados, coincidieron en la mesa de Puente. El total de operaciones en el Mercado Electrónico de Cambios (MEC) ascendió en la jornada a u$s 140,445 millones, mientras que en el SIOPEL se transaron u$s 221,521 millones.
Ya la semana pasada en el mercado preveían un aumento en la venta de divisas del campo. Con una soja que se ubicó en u$s 460 la tonelada el mejor valor en tres meses, sin una estacionalidad tan marcada para la liquidación (los meses más fuertes se dan entre abril y junio) y un nivel de pérdidas por la sequía que finalmente se ubicó muy por debajo de lo esperado, el agro reanudó sus ventas. En una plaza en la que la demanda se encuentra digitada por el Gobierno, a partir de las restricciones cambiarias impuestas en noviembre pasado, un incremento genuino en la oferta resulta clave para que el Central pueda ampliar sus arcas en niveles significativos como el de ayer. La entidad monetaria lleva comprados más de u$s 600 millones en febrero y se espera que pueda sobrepasar los u$s 1.100 millones que adquirió en enero, si la oferta acompaña este ritmo de compras.
Entretanto, en el mercado paralelo, el billete blue como se denomina en la jerga al que se negocia en las cuevas terminó estable en $ 4,75, mientras que el precio del contado con liquidación mecanismo para fugar capitales sin pasar por el mercado oficial trepó hasta $ 4,80, que responde, según apuntaron en las mesas a la suba que registraron algunos títulos públicos en dólares como los Boden (2013, 2012, 2015) o el Bonar X.