Por Alberto Armendariz - RIO DE JANEIRO.- Tras los primeros temores que surgieron por la instrumentación en la Argentina del nuevo régimen a las importaciones, los empresarios de Brasil están dispuestos ahora a dar un "voto de confianza" al gobierno argentino y esperar hasta marzo para evaluar el impacto que las flamantes medidas tienen en el comercio entre los dos países. "Dimos un voto de confianza al gobierno argentino, que garantizó que no habrá atrasos en la liberación de las licencias de importación. La medida entró en vigor el 1º de febrero; ya estamos monitoreando, pero parece que no está habiendo problemas", señaló ayer el presidente de la Federación de Industrias del Estado de San Pablo (Fiesp), Paulo Skaf, en una conferencia de prensa tras reunirse en San Pablo con el nuevo embajador argentino en Brasil, Luis María Kreckler. El titular de la principal asociación empresarial de Brasil se refirió así al plazo de 15 días fijado por la Argentina para liberar la importación de productos que ahora deben presentar una declaración jurada anticipada a la AFIP. La decisión había generado mucha preocupación tanto en el gobierno de Dilma Rousseff como en el sector exportador y la prensa brasileña, que estimaron que las nuevas exigencias perjudicarían el flujo comercial. Tanto Skaf como la secretaria de Comercio Exterior de Brasil, Tatiana Prazeres, viajaron en las últimas semanas a Buenos Aires para obtener garantías de que la medida no obstaculizará el intercambio regular, que el año pasado alcanzó el récord de casi 40.000 millones de dólares. "Bajaron los decibeles porque, evidentemente, el gobierno argentino explicó las medidas y los efectos, que habían sido sobredimensionados", apuntó por su parte el embajador Kreckler a LA NACION. Reducción del déficitEn su reunión en la sede de la Fiesp, sobre la Avenida Paulista, ambos hombres acordaron celebrar otro encuentro en Buenos Aires a mediados de abril para analizar el aumento de las compras brasileñas de la Argentina y la expansión de inversiones comerciales entre los países del Mercosur. La idea es tratar de reducir el déficit comercial que la Argentina tiene con Brasil, que en 2011 fue de US$ 5804 millones. "Hemos identificado unas 400 posiciones arancelarias de productos que Brasil importa de terceros países que podrían ser comprados en la Argentina", indicó el diplomático, que dio como ejemplos ítems en sectores de la industria naval, máquinas, autopartes, medicinas, maderas, lubricantes, fertilizantes y agroquímicos, alimentos y cosméticos, entre otros, que si fueran comprados a la Argentina, supondrían más de 6000 millones de dólares. En su reunión de hace dos semanas con el ministro de Economía argentino, Hernán Lorenzino, Skaf había propuesto que los astilleros argentinos sellaran contratos para abastecer a Petrobras con barcazas, remolcadores y otros barcos que la gigante petrolera necesita urgentemente y que la industria naval brasileña no puede proveer porque ya está trabajando a tope. "En ese evento en abril, el Gobierno y los empresarios argentinos van a mostrar sus ventajas competitivas y con eso estimular las inversiones brasileñas, que ya son muchas allá en la Argentina, pero que pueden ser muchas más", destacó el presidente de la Fiesp, quien en todo momento se mostró muy comprensivo del problema de déficit comercial que aqueja a la Argentina y se declaró optimista sobre hallar soluciones fructíferas para ambos países. EntendimientoEn este sentido, Skaf también informó que en los próximos días se reunirá con representantes de la industria automotriz brasileña, específicamente con empresas del sector de autopartes, para identificar más productos que las montadoras brasileñas podrían importar de la Argentina. "Creo que ahora hay un mayor entendimiento y los brasileños están interesados en que logremos un equilibrio. Estamos trabajando en conjunto y lo importante es que no estamos hablando de restricciones, sino de aumentar el comercio y que la Argentina pueda vender más a Brasil. Eso tiene que quedar claro", subrayó el embajador Kreckler. DIXIT"Dimos un voto de confianza al gobierno argentino, que garantizó que no habrá atrasos" PAULO SKAF. Presidente de la FIESP . |