La convicción cada vez más generalizada de que los tipos de interés de la zona euro no subirán en el corto plazo debilita a la moneda única frente a las principales divisas mundiales. Además, las especativas de que la Reserva Federal de Estados Unidos endurezca su política monetaria más de lo previsto hasta ahora también ha jugado a favor del dólar en su cambio con el euro. En la jornada de hoy se conoció que la inflación en Francia no varió en junio y se mantuvo en el 2,4% en términos interanuales. También se supo hoy que los precios de las importaciones en Alemania bajaron un 0,6%, según datos de la Oficina Federal de Estadísticas alemana. El incremento interanual se ubicó en el 2% frente al 2,5% de mayo. Este descenso se explica principalmente con la disminución de los precios del petróleo en junio.
Estos datos, sumados a que las ventas a por menor en Italia descendieron un 0,6%, llevando el descenso interanual hasta el 3,2%, proporcionaron nuevas razones a quienes opinan que el Banco Central Europeo (BCE) no se decidirá, por lo menos en el corto plazo, por endurecer su política monetaria. La moneda única perdía a media tarde cerca de un 0,8% frente al dólar y el cruce se situaba en 1,2130, el mínimo en un mes.
El dólar también se apreciaba frente al yen. Para comprar un billete verde, se necesitaban 109,9650 yenes. La senda alcista de la moneda estadounidense se apoya en la convicción de que la Reserva Federal (FED) seguirá subiendo los tipos de interés en cada una de las cuatro reuniones que todavía celebrará este año, según dejó entender su presidente, Alan Greenspan, en su comparecencia semestral ante el Parlamento.
El responsable de la autoridad monetaria dijo que los riesgos que comporta en este momento un endurecimiento de la política monetaria son menores de los que se producirían dejando invariados los tipos de interés, que están en el 1,25% después de la subida de 25 puntos básicos decretada en junio. Los inversores hacen acopio de dólares y la divisa americana también gana posiciones frente a la libra esterlina. El cruce entre ambas monedas se situaba a media tarde en el 1,8383, tras un apreciamiento del dólar de 30 puntos básicos.
La moneda británica se fortalecía ante la divisa única, impulsada por el crecimiento del PIB del Reino Unido que creció un 0,9% en el segundo trimestre, y un 3,7% en tasa interanual.