Por Silvia Pisani - WASHINGTON.- Luego de haber puesto plazo al requerimiento para mejorar la calidad estadística, el Fondo Monetario Internacional (FMI) eludió pronunciarse sobre una eventual respuesta argentina, mientras en sectores locales hay quienes dudan de que exista una decisión política al respecto y reclaman que el país "suministre datos de inflación y de crecimiento creíbles y no subterfugios". Por lo pronto, transcurridas casi dos semanas desde que su directorio lamentó "la falta de progreso" de la Argentina en la materia, el organismo eligió no pronunciarse sobre lo que podría pasar en caso de que, transcurridos los 180 días de plazo, esa mejora no se hubiera producido. "No quiero especular. Lo que ocurra será una dirección del directorio", dijo, días atrás, el vocero del organismo, Gerry Rice, al ser consultado al respecto. Tampoco quiso avanzar en la eventualidad de una respuesta formal del Gobierno. "Mantenemos con las autoridades argentinas un contacto regular", añadió. El vocero remitió al comunicado que el FMI emitió el 1° pasado y que fue entendido aquí como "un firme y definitivo" llamado de atención. El texto "lamentó" la "falta de progreso" de la Argentina en su "obligación de suministrar datos precisos" sobre crecimiento económico e inflación, y concedió un plazo de 180 días para que realice pasos concretos en la materia. "Es francamente inusual que el Fondo utilice ese lenguaje. Es una advertencia reveladora de los problemas que el país enfrenta en el escenario financiero internacional y que debe tomarse como definitiva", dijo a LA NACION el economista Claudio Loser, que, años atrás, lideró el Departamento del Hemisferio Occidental del organismo. El documento fue el corolario de una tensa reunión a puertas cerradas de los 24 miembros del directorio. Aunque el FMI no dio información sobre lo que ocurrió en esa reunión, diversas fuentes dijeron a LA NACION que se escucharon duros reproches contra el incumplimiento de la prometida mejora estadística con que las autoridades argentinas postergaron la posibilidad de que se abriera un mecanismo de sanciones contra el país. Las mismas fuentes añadieron no tener constancia de que hubiera habido una respuesta formal de las autoridades de nuestro país ante el nuevo requerimiento. "Lo que se está pidiendo son datos claros y precisos de inflación y de crecimiento y no subterfugios", dijo Loser, al ser consultado sobre la anunciada puesta en marcha de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares que elabora el Indec . "Una cosa es gasto, otra cosa es inflación", añadió. El economista aceptó que las mejoras en los indicadores del Indec son un trabajo que no puede estar listo en 180 días, "pero sí un programa creíble para ponerlo en marcha y la decisión política de hacerlo". Otras fuentes expresaron dudas sobre el uso que se daría a ese nuevo plazo. "La Argentina ganó tiempo. Lo que no está claro es si ya tiene decidido qué uso habrá de darle", dijeron. Lo que las autoridades argentinas acordaron con el FMI fue la creación de un nuevo indicador de inflación, de alcance nacional. "Crear ese índice, de cara al futuro, es técnicamente más sencillo que todas las consecuencias que pueden devenir por dejar de lado el anterior", dijo un alto funcionario en organismos de crédito internacional. En medios diplomáticos se asegura que la presidenta Kirchner tiene intención de mejorar la relación con el FMI. Lo que el organismo le está pidiendo es que el país cumpla con las obligaciones que le corresponden como miembro, entre las que se incluye la de suministrar datos precisos sobre su economía. El Plan Fénix criticó las cifras del IndecEl Plan Fénix cuestionó ayer "los problemas que genera la desinformación parcial que padece el país, agravada desde la intervención del Indec". El grupo de economistas de la UBA recordó las críticas de la ONU y de "instituciones académicas y del propio Estado" a las estadísticas sobre precios.. |