Por Jorge Oviedo - Las expectativas económicas de los argentinos volvieron a descender levemente por tercer mes consecutivo en enero último, aunque se mantienen en niveles altos. El dato menos optimista es que han crecido mucho en las últimas mediciones las expectativas de inflación, seguramente por la certeza de los incrementos en los servicios públicos por la quita de subsidios, entre otras razones. Casi el 85% de los consultados aseguraron que en los próximos 12 meses los precios aumentarán. Un año atrás ese porcentaje llegaba sólo al 81 y anotó sólo el 67 en el primer bimestre de 2007. Así lo revela la última medición del Indice General de Expectativas Económicas (IGEE), que realizan la Universidad Católica Argentina (UCA) y TNS Gallup y que será difundida en los próximos días. En enero se mantuvo la tendencia a la leve baja, con un retroceso del 0,5% respecto de diciembre. Las anteriores retracciones fueron del 3,4% en noviembre y del 1,8% en diciembre. Con todo, en enero último las expectativas quedaron 7,4% por encima del nivel de un año atrás. El 29% de los consultados aseguró que la situación económica actual es muy o bastante buena, mientras que para el 50% no es ni buena ni mala. La percepción de que los precios continuarán aumentando en los próximos doce meses es la más alta en los últimos cinco años y afecta a todos los sectores por igual.
Los más pesimistas se cuentan entre los universitarios (92%, contra el 82% de los que tienen educación primaria). También es más alto el pesimismo entre las clases alta y media alta (89%, vs 83% en la baja), en la ciudad de Buenos Aires (88%, contra 85% en el interior y 80% en el conurbano). Probablemente la mayor incidencia de las visiones negativas tenga que ver con los anuncios de las quitas de subsidios. El argumento oficial es que los más afectados son determinados barrios porteños, las clases altas y los grandes consumidores. Pero la percepción de que los precios continuarán aumentando es muy alta en todos los sectores. La tendencia al mayor temor por el aumento del costo de vida se ha mantenido en los últimos cinco años, incluso durante los períodos recesivos por la crisis de 2008 y 2009. En enero, de los tres subíndices que componen el IGEE el que más se retrajo fue el que mide la oportunidad para comprar bienes durables, como electrodomésticos y que retrocedió el uno por ciento.
EvoluciónLas expectativas alcanzaron en octubre último un récord histórico, que coincidió con la reelección de Cristina Kirchner. Desde entonces hubo leves disminuciones, que coincidieron con los anuncios de quitas de subsidios y aumentos de los servicios y el "cepo cambiario". Con todo, alrededor de un tercio de la población es decididamente optimista en todas las respuestas. El 29% dice que la situación actual es buena o bastante buena; el 36% calcula que dentro de seis meses estará mejor; el 31% piensa que hay muchos empleos disponibles y el 28% cree que los ingresos de su hogar mejorarán en los próximos seis meses. El pesimismo no pasa del 20%. Para el 19% la situación actual es mala o muy mala y para el 17% las cosas estarán peor en los próximos seis meses y el 11% espera que dentro de seis meses los ingresos familiares sean menores que los actuales. La encuesta incluyó 1015 casos en población mayor de 18 años, con alcance nacional y se realizó entre 19 y el 26 de enero último.. |