El Producto Interno Bruto de la zona euro se contrajo un 0,3 por ciento en el cuarto trimestre, tal como se esperaba.
La noticia generó escasa reacción en el euro, aunque los analistas temen que en el mediano plazo la debilidad de la economía pueda repercutir en la cotización de la moneda frente al dólar, especialmente si la economía estadounidense sigue ganando velocidad.
El euro subía un 0,4 por ciento a 1,3172 dólares, pero retrocedía desde un máximo de sesión de 1,3191 dólares y operaba por debajo del máximo del 9 de febrero de 1,3322 dólares.
"Las declaraciones de China han ayudado a generar una tónica positiva y las cifras del PIB de la zona euro fueron bastante en línea con lo esperado, por lo que no hay grandes sorpresas y no hay grandes movimientos en el mercado", dijo Nick Beecroft, consultor de Saxo Bank.
El gobernador del banco central de China dijo que su país sigue confiando en la zona euro, lo cual ayudó a impulsar la confianza del mercado, aunque para que la tendencia al alza del euro pueda mantenerse deberán llegar buenas noticias desde Grecia, donde se espera que los líderes políticos se comprometan a respetar los términos del acuerdo de rescate.
En tanto, el dólar mantenía una tendencia alcista frente al yen, alcanzando un máximo en tres meses y medio, después de que el anuncio el martes de más medidas de expansión monetaria por parte del Banco de Japón desatara órdenes para frenar pérdidas sobre la divisa estadounidense.
En las últimas operaciones en Londres, el dólar cotizaba estable a 78,49 yenes.
Los operadores dijeron que la resisten obvia era el máximo posintervención de 79,55 yenes.
"Por ahora hay muy poca presión alcista sobre el yen. Por supuesto, la zona euro puede siempre cambiar de repente el escenario, pero el escenario por ahora es que el yen está cayendo", dijo Koji Fukaya, analista de Credit Suisse.
Pese a mantenerse fuerte frente al yen, el dólar caía frente a una cesta de monedas, con una baja del 0,4 por ciento.