Por: María Iglesia - La salida de divisas durante 2011 fue de u$s 21.504 millones, confirmó ayer el Banco Central en su informe sobre la Evolución del Mercado de Cambios. Así, la fuga se ubicó un poco por debajo del número máximo de los últimos 10 años, de u$s 23.098 millones alcanzados en 2008, pero fue un 90% mayor que la de 2010, cuando llegó a u$s 11.410 millones. Sin embargo, durante el último trimestre de 2011 disminuyó la demanda de dólares por los mayores controles en el mercado cambiario, ya que la «formación de activos externos del sector privado no financiero» (tal como se conoce técnicamente a la fuga de divisas) aminoró desde los u$s 8.443 millones de entre julio y septiembre a los u$s 3.260 millones de entre octubre y diciembre.
«En línea con las medidas adoptadas, la reversión en el resultado se explicó en gran medida por la fuerte desaceleración en el resultado de las ventas netas de activos externos de libre disponibilidad a residentes, el efecto de las repatriaciones en divisas de las entidades aseguradoras y los mayores ingresos por cobros de exportaciones del sector petróleo y minería», reconoció la entidad presidida por Mercedes Marcó del Pont en el informe difundido ayer.
Las compras netas de divisas por parte de los residentes evidenciaron el impacto hacia fin de año de las medidas adoptadas a fines de octubre en el mercado cambiario: mientras durante ese mes totalizaron u$s 2.944 millones, en noviembre bajaron fuertemente, hasta u$s 754 millones y, en diciembre, a u$s 605 millones. Las principales adquisiciones las concretaron ahorristas que compraron entre u$s 1.000 y u$s 5.000 en el año (un 26% del total), seguidos por quienes demandaron entre u$s 10.000 y u$s 50.000 (24%, ver gráfico).
Las medidas que fiscalizaron la compra de dólares se tradujeron en una merma de u$s 2.700 millones (una caída del 18%) desde el 28 de octubre al cierre del año. «Este retiro se observó a partir de la implementación de los mayores controles a las compras de moneda extranjera de libre disponibilidad hasta revertirse en la última quincena del mes de diciembre, momento en el que se registró un aumento de estos depósitos», señaló la autoridad monetaria.
A su vez, aumentó la oferta de divisas en el mercado cambiario hacia fines de 2011 por las medidas que obligaron a las aseguradoras a repatriar su capital y a las mineras y petroleras a liquidar los dólares en el país. Sólo por el impacto de la primera ingresaron u$s 830 millones. También, por exportaciones mineras entraron en 2011 u$s 3.808 millones, un 53% más que en 2010.
Con respecto a las utilidades que son transferidas a cuentas en el exterior de residentes, que totalizaron u$s 392 millones en el último trimestre, «también se observó un cambio a partir de las nuevas regulaciones, cerrando el último bimestre del año con repatriaciones netas por u$s 143 millones, revirtiendo los egresos netos que se habían observado en el mes de octubre por u$s 535 millones», sostuvo el BCRA.
El dato de la salida de divisas en 2011 no es el único importante del informe del BCRA de ayer: El trabajo mencionado además que la cuenta corriente registró en el cuarto trimestre un déficit por primera vez en los últimos años, de u$s 1.683 millones. «La reversión en el resultado respecto del mismo trimestre del año anterior obedeció básicamente a los mayores pagos de intereses, en especial por los devengamientos en los cupones de renta de bonos públicos atados al crecimiento del PBI», justificó el Central.
Sin embargo, durante el año pasado el saldo de la balanza comercial fue un poco menor que en 2010, hecho que también ayudó a que se registrara un superávit menor en la cuenta corriente durante 2011, de u$s 4.397 millones (cuando en 2010 alcanzó los u$s 10.965 millones).
Por su parte, la cuenta capital y financiera cambiaria también registró un déficit entre octubre y diciembre de u$s 337 millones, aunque este rojo fue sustancialmente menor que los trimestres anteriores. El BCRA subrayó que «esta mejora obedeció básicamente a la disminución en las compras netas de activos externos del sector privado no financiero y a la repatriación de fondos de las compañías aseguradoras. También contribuyeron los ingresos por inversiones directas de no residentes, que alcanzaron un récord trimestral desde la vigencia en febrero de 2002». |