Por Mariano Obarrio - El gobierno de Cristina Kirchner confirmó ayer el relevo del gerente general del Banco Central, Benigno Vélez, un funcionario que había llegado a la entidad de la mano del vicepresidente Amado Boudou. La noticia se conoció en medio del escándalo por las supuestas vinculaciones de Boudou con los nuevos dueños de la ex imprenta Ciccone Calcográfica, que pugna por obtener un millonario contrato para la impresión de billetes de 100 pesos. Vélez, a quien apadrinó Boudou, presentó la renuncia el viernes pasado. Diversas fuentes oficiales sugirieron ayer a LA NACION que el motivo del alejamiento fue que Vélez había recomendado una emisión de billetes con la ex Ciccone que reportaría ingresos para la firma por 50 millones de dólares. Sin embargo, el Banco Central, que preside Mercedes Marcó del Pont (rival interna de Boudou), informó mediante un comunicado que Vélez "renunció a su cargo porque será designado en el ámbito de otra jurisdicción del Gobierno". Pero no se precisó su destino. El comunicado intenta despegar a Vélez del escándalo: "Las decisiones sobre el proceso de impresión de papel moneda no son resorte de la gerencia general del BCRA sino del directorio de la institución". El comunicado agregó que esa aclaración se producía "ante informaciones falsas publicadas por distintos medios". La primera versión de la renuncia de Vélez había sido anticipada por el diario Clarín el domingo pasado. El reemplazante de Vélez será Matías Kulfas, actual director del Central. Se trata de un economista que responde a Marcó del Pont en forma incondicional. La primera lectura del recambio en la Casa Rosada fue que, en la pelea entre Boudou y Marcó del Pont, ésta salió airosa porque logró más autonomía en la conducción de la autoridad monetaria. Al mismo tiempo, en varias fuentes oficiales, LA NACION también pudo saber que Boudou quedó desgastado políticamente ante el entorno presidencial. El escándalo por sus vinculaciones con los dueños de la ex Ciccone genera dudas en la propia Presidenta sobre las derivaciones futuras del caso. Dentro de la Casa Rosada aseguran que el conflicto "cobró entidad en la Presidenta y que se responsabiliza Boudou de por qué pasó todo esto y no se pudo controlar". Máximo Kirchner, hijo de la Presidenta, mostró preocupación en círculos de la intimidad del Gobierno y la Presidenta mantuvo un diálogo tenso con Boudou el miércoles pasado en El Calafate, aunque en la intimidad de su residencia, indicaron las fuentes. En noviembre pasado, Máximo Kirchner había dejado trascender el malestar con Boudou, a quien se le achacaba haber expresado su desacuerdo en reuniones privadas con los controles cambiarios impuestos por el Gobierno. Luego la relación se recompuso. En la Casa Rosada suponen que tendrá que ocurrir lo mismo ahora: es el vicepresidente de la Nación. Vélez había llegado al Banco Central a principios de 2010 de la mano de Boudou. Siempre mantuvo una disputa feroz con Mercedes Marcó del Pont, en especial cuando surgió la necesidad de la impresión de billetes, por cuanto debido a la inflación y la necesidad de emisión, la Casa de Moneda no daba abasto. Desde un principio, Vélez promovió la intervención de la ex Ciccone Calcográfica, controlada ahora por un viejo amigo de Boudou, el monotributista Alejandro Vandenbroele, que pasó a administrarla luego de que la AFIP, de Ricardo Echegaray, permitió el levantamiento de un proceso de quiebra. Vandenbroele, de nacionalidad belga y ex compañero de colegio de Boudou en Mar del Plata, fue mencionado por su esposa (en proceso de divorcio) como presunto "testaferro" del vicepresidente. Boudou aún no habló públicamente del escándalo. En aquella discusión por los billetes, Marcó del Pont impulsaba la intervención de la imprenta Boldt. En medio de la tensión se le otorgó parte de la impresión a la Casa de Moneda de Brasil. Sin embargo, en una ampliación de la oferta, y ante la necesidad de aumentar la emisión, Vélez habría dictaminado que para respetar una pluralidad de oferentes se eligiera a la ex Ciccone, indicaron fuentes al tanto de las gestiones. Las fuentes oficiales del BCRA no aceptaron ayer hablar con la prensa y se remitieron al comunicado oficial. Si bien la renuncia la comunicó Marcó del Pont, en la Casa Rosada aseguran que "una remoción de ese calibre no pudo haberse hecho sin una consulta previa con la Presidenta". Vélez se había desempeñado como secretario de Legal y Técnica del Ministerio de Economía cuando Boudou era ministro. Y previamente lo acompañó en la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses). En el entorno del vicepresidente, Vélez comenzó a ser resistido por protagonizar diversos escándalos. Uno de ellos fue la compra directa, sin licitación previa, de 19 automóviles de lujo por 2.100.000 pesos, lo cual se investiga en una causa que lleva el juez federal Sergio Torres.. |