LA OMC ANALIZARÁ LAS PAUTAS DE DESGRAVACIÓN ARANCELARIA Las naciones ricas resisten excluir de las disciplinas generales de liberalización una serie de productos agrarios, medida que reclaman los países en desarrollo. Las negociaciones para la liberalización del comercio mundial afrontarán a partir de mañana una semana crucial para determinar el relanzamiento o fracaso de la Ronda de Doha, ya que el Consejo General de la Organización Mundial del Comercio (OMC) analizará hasta el viernes en Ginebra el acuerdo marco que determinará las pautas que deberá seguir el proceso de desgravación arancelaria.
Conscientes del desafío, los negociadores de los países industrializados trabajaron durante el fin de semana en algunos de los temas que más están dificultando la consecución del acuerdo marco como es la pretensión de las naciones ricas de excluir de las disciplinas generales de liberalización toda una serie de productos agrarios que consideran sensibles.
Los europeos, por ejemplo, protegen actualmente 1.850 productos mediante contingentes arancelarios, y tanto ellos como los japoneses y otros países ricos reclaman flexibilidad a la hora de elaborar listas de productos para los que no tendrían que abrir tanto sus mercados como para el resto. Esto aumenta la presión sobre los países en desarrollo, que se nuclean en el G-20 y entre los que se encuentra la Argentina, que salieron escaldados de la anterior ronda Uruguay por no lograr imponer en la agenda un mayor compromiso de los países ricos en lo referido a la eliminación de los subsidios agrícolas.
La llamada facilitación del comercio –o agilización de trámites aduaneros– es el único de los cuatro temas de Singapur capaz de reunir suficiente consenso en esta cumbre entre los países en desarrollo.
Los tres restantes sobre los que querían ver también lanzadas negociaciones los países industrializados –inversiones, política de competencia y transparencia en las compras gubernamentales– quedarán definitivamente fuera de la actual ronda aunque no de la OMC, como pretendía el G-20.
En la cornisa
Demostrando la importancia de esta reunión, el director general de la OMC, Supachai Panitchpakdi, no se cansó de advertir los últimos días a los negociadores que deben dejar de pedir imposibles e intentar encarrilar un proceso que sufrió un grave descalabro en la reunión ministerial de Cancún, en septiembre del año pasado.
Según Panitchpakdi y algunos de los principales actores del comercio mundial, si se produce un nuevo fracaso esta semana en Ginebra, se habrán tirado otra vez por la borda los frutos de meses de trabajo, entre otros el compromiso de la UE de eliminar sus subvenciones a la exportación si Estados Unidos y otros siguen su ejemplo. |