Por José Hidalgo Pallares - Tomar acciones para frenar la inflación (o su difusión), fijar medidas para fomentar (o forzar) las exportaciones y limitar las importaciones, reunirse con empresarios para promover (o imponer) la integración del aparato productivo, vigilar que el funcionamiento de los mercados (ciertos mercados) garantice la competencia entre empresas. En un país donde las jerarquías del Gobierno estén bien definidas, las noticias sobre este tipo de medidas deberían mencionar a algún ministro. En la Argentina kirchnerista, sin embargo, el nombre que copa las secciones económicas de los diarios es el de un funcionario con un rango menor, al menos en los organigramas: Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior. Moreno ocupa ese cargo desde abril de 2006. Antes, en la misma administración de Néstor Kirchner, se desempeñó como secretario de Comunicaciones y, aún más atrás, fue funcionario en el gobierno de Eduardo Duhalde. Pero fue a raíz de la intervención en el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), en enero de 2007, como empezó a ganar protagonismo en el área económica. La situación ha llegado al extremo de que en la actualidad su nombre aparece en los diarios hasta tres veces más que el de los ministros de Economía o Industria. Los resultados surgen de los buscadores de cuatro de los principales diarios (LA NACION, Clarín, Página 12 y Ambito Financiero) e incluyen tanto las notas publicadas en sus ediciones impresas como en sus sitios online. Desde que Moreno asumió como secretario de Comercio Interior, seis personas han encabezado el Ministerio de Economía: Felisa Miceli, Miguel Peirano, Martín Lousteau, Carlos Fernández, Amado Boudou y Hernán Lorenzino. Con los primeros tres, el nombre de Moreno siempre apareció en los diarios menos que el del ministro en funciones. A partir de la gestión de Fernández (con la excepción de Boudou), la situación se dio vuelta. En medio de la gestión de Carlos Fernández (noviembre de 2008), el entonces Ministerio de Economía y Producción se convirtió en Ministerio de Economía y Finanzas Públicas y, por otro lado, surgió el Ministerio de Producción, que más tarde pasó a llamarse Ministerio de Industria y que desde sus inicios dirige Débora Giorgi. Visión compartidaPodría alegarse que la mayor participación de Moreno en los medios (la excepción en el caso de Boudou se explica, en parte, por la participación del actual vicepresidente en las campañas electorales nacional y porteña en 2011) responde a que, a partir de esa división, el ministro de Economía pasó a tener menos atribuciones que cuando su cartera se ocupaba también del sector productivo. El argumento puede ser válido para la segunda etapa de Carlos Fernández, cuando la cantidad de veces que Moreno figuró en los diarios fue inferior a la suma de las apariciones de Giorgi y Fernández. No obstante, desde el 10 de diciembre último (cuando el nuevo gabinete tomó posesión de sus cargos) hasta ayer, los nombres de Lorenzino y Giorgi, juntos, no aparecieron tantas veces en las notas de LA NACION y Clarín como el de Moreno. En Ambito Financiero, las noticias que hacen referencia al secretario de Comercio Interior son un poco menos del doble de aquellas en las que aparecen Giorgi o Lorenzino. En el caso de Página 12, si bien la diferencia es menor, sigue siendo Moreno el que aparece la mayor cantidad de veces. No son, entonces, sólo los "medios hegemónicos" los que se ocupan del polémico secretario de Comercio Interior. Su notoria presencia incluso en diarios cercanos al Gobierno evidencia que en la actualidad es él, y no los ministros, el que hace y deshace en la economía.. |