Los rumores por la nacionalización de YPF, que arrastraron a la baja la cotización de las compañías en el mercado local y de los papeles Repsol en la bolsa española, alimentaron ayer el nerviosismo de los inversores y elevaron el tipo de cambio que está implícito en las operaciones bursátiles que se realizan para fugar dólares. El denominado contado con liqui se disparó a $ 4,85, desde niveles previos en torno a los $ 4,70, y acumuló así un avance de 4,53% durante febrero. El dólar oficial, en cambio, quedó plano en los $ 4,38 para la venta al público y anotó un alza de sólo 0,57% en el mes. Esto porque las restricciones de la AFIP a la compra de dólares comprimen fuertemente el volumen operado en el mercado de cambios y dejan al Central un amplio margen para manejar a su antojo el precio del billete. En un mercado que se encogió demasiado, la autoridad monetaria se ha mantenido con mínimas ventas dejando que la divisa estadounidense ganara 1 milésima respecto del cierre anterior a nivel mayorista, comentó Claudio Burelli, de Puente Hermanos. El dólar para las grandes empresas cerró el mes en los $ 4,357 para la venta. El mercado operó muy tranquilo y el Banco Central volvió a dejar deslizar el dólar, confirmó Gustavo Quintana, de Portfolio Personal. El volumen se limitó a u$s 220 millones en el mercado de contado (spot) y subió a 404,5 millones en el de futuros debido a las operaciones de compensación de fin de mes. Ni siquiera las compensaciones de fin de mes llevaron al mercado mayorista a negociar un volumen en dólares superior al promedio de las últimas ruedas, agregó Burelli. El dólar informal quedó ayer en $ 4,73, con lo que marcó una caída de 1,05% en el mes. Pero el que surge de las operaciones de contado con liquidación, un vehículo utilizado para fugar capitales, saltó a $ 4,85. El real brasileño cedió a 1,716 unidades por dólar, y el euro operó a u$s 1,334. A nivel local ganó un centavo a $ 5,87. |