| | Por: Luis Beldi - La semana no empezó bien para los inversores. China trajo pesimismo al moderar sus expectativas de crecimiento para este año al 7,2%, el nivel más bajo desde 2004. La noticia, además de hacer retroceder a Wall Street y las Bolsas europeas, afectó al mercado local y en particular a los cupones PBI que están atados al crecimiento de la economía.
Lo positivo de la rueda fue el irrelevante monto de negocios, ya que si se deduce lo operado en Letras y Notas (Lebac y Nobac) del Banco Central, el volumen de negocios en bonos de la deuda fue de tan solo $ 300 millones. Caer con poco volumen implica que muchos inversores decidieron no romper posiciones.
Los títulos que concentraron la mayor cantidad de negocios fueron los emitidos en dólares de corto y mediano plazo. En ese sentido, el Boden 2012 que vence el 3 de agosto fue el de mejor comportamiento con un alza de 0,80%. A su vez, el Boden 2015 mejoró un 0,34% y el Bonar X, un 0,11%.
La tasa de retorno de los bonos en dólares es sumamente atractiva. El Bonar X rinde un 7,60% y el Boden 2015, un 6%.
Los cupones PBI comenzaron su declinación después de haberse instalado como la mejor inversión del año. A medida que avanzan las dificultades del Gobierno para hacerse de divisas, desmejoran los pronósticos de crecimiento de la Argentina.
Las proyecciones de China alimentaron esa tendencia bajista porque el hecho de que crezca menos significa que caerá la actividad en el resto del mundo.
Mal día
En estas circunstancias, hubo inversores que decidieron salirse de estos derivados. Por eso el cupón emitido en moneda local perdió casi un 4% y el nominado en dólares, un 2,57%.
La Bolsa también tuvo un mal día. En realidad, este mercado es el que más padece los avances del Gobierno sobre las empresas. El índice Merval de las acciones líderes bajó un 2,41% con un respetable monto de negocios de $ 54 millones.
Los papeles de YPF fueron los más castigados. La acción bajó un 6,87%. A su vez, las acciones de las empresas de energía bajaron más del 3% porque no les corresponderá nada del aumento de tarifas. Sus balances están con rojos preocupantes. También perdieron los bancos. Una de las entidades, el Banco Francés, perdió un 4,46%.
El dólar, por su parte, tuvo un día de escasas operaciones. La disminución de negocios es una característica de los lunes. En el Forex-MAE, la principal plaza cambiaria, se movieron apenas u$s 110 millones.
Los exportadores aparecieron con los dólares de la cosecha gruesa, pero se encontraron que del otro lado de la pantalla no había compradores. Por eso el dólar, que había abierto a $ 4,3450, en media hora perdió un centavo y cedió a $ 4,3350, valor en el que terminó el día a pesar de que la mesa de dinero del Banco Central intervino en la plaza con la compra de u$s 50 millones en el mercado de contado.
Reservas
Después de esta intervención, las reservas de la entidad crecieron u$s 57 millones a u$s 46.828 millones.
En las casas de cambio, el dólar cedió medio centavo a $ 4,36, mientras en el marginal, el «blue» tuvo un repunte de 4 centavos a $ 4,74.
El «contado con liquidación», que se utiliza para fugar divisas, cerró a $ 4,95, un centavo por encima del viernes.
Los inversores siguen cautos porque los mercados están sensibles e indefinidos. Grecia parece necesitar un tercer rescate y los datos económicos de Estados Unidos no definen si habrá crecimiento.
Por eso los inversores siguen fieles a los bonos medianos en dólares. Por ahora, los cupones PBI están descartados como refugio. |
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