Por Laura Serra - La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central (BCRA) tendrá quien la defienda en el Congreso: Mercedes Marcó del Pont, presidenta en ejercicio de la entidad bancaria, confirmó que mañana concurrirá a la Cámara de Diputados para exaltar las supuestas bondades de la iniciativa y rebatir la andanada de críticas y objeciones que le asestará la oposición. El oficialismo hará oídos sordos a las protestas opositoras; con su mayoría en la Cámara baja confía en darle media sanción al proyecto en tiempo récord. El primer paso se dará mañana: tras escuchar a Marcó del Pont en el plenario de las comisiones de Finanzas y de Presupuesto, los diputados kirchneristas aprobarán el dictamen correspondiente para llevarlo al recinto la semana siguiente. Si el Senado imita la celeridad de sus colegas diputados, en un mes la ley estaría aprobada. De sancionarse, el proyecto de ley que anunció la presidenta Cristina Kirchner el jueves pasado conferirá al BCRA funciones y facultades inéditas en el manejo de la economía. En efecto, ya no sólo tendrá como finalidad promover la estabilidad monetaria y preservar el valor de la moneda, sino también "el desarrollo económico con equidad social", un concepto que la habilitará a "regular la cantidad de dinero y orientar el crédito", entre otras facultades. Asimismo, deroga dos artículos de la ley de convertibilidad y modifica un tercero para darle al directorio del BCRA la potestad de definir el nivel de las reservas de "libre disponibilidad", al dejar abierta la posibilidad de seguir usando los excedentes para pagar la deuda pública. Además, la iniciativa exime al BCRA de la obligación de presentar anualmente un programa monetario y confiere a quien conduce la entidad la facultad de nombrar al superintendente de Entidades Financieras y Cambiarias. PrerrogativasLa oposición criticó con dureza las prerrogativas de las que gozará el BCRA con este proyecto. "La nueva Carta Orgánica le otorga más discrecionalidad al directorio del BCRA y lo exime de prácticamente cualquier responsabilidad -advirtió el jefe del bloque de diputados de la Coalición Cívica, Alfonso Prat-Gay-. Es una licencia para hacer lo que se le da la gana sin la obligación de rendir cuentas." Su colega Eduardo Amadeo (Frente Peronista) asintió. "Nuestra situación económica no se resuelve «morenizando» el BCRA, sino con estabilidad y previsibilidad", indicó. Su colega Daniel Germano, también del peronismo disidente, alertó: "Este proyecto deja abierta la posibilidad de manejar la actividad bancaria sin un plan estricto. Es muy peligroso". No fueron los únicos. Todo el arco opositor, desde Pro hasta el Frente Amplio Progresista (FAP), cuestionó la iniciativa del Gobierno. "El Gobierno comete un grave error al intentar financiarse con las reservas del BCRA. Al dudoso manejo del kirchnerismo en materia económica, se le suma esta lamentable tentativa de dejar sin respaldo nuestra moneda", afirmó Jorge Triaca (Pro). Desde el FAP, Gerardo Milman coincidió con la idea de que el BCRA regule la actividad financiera "que hoy está fuera de la norma", pero consideró "muy peligroso" que el Gobierno continúe financiándose con más reservas para pagar deuda. Su compañera de bancada Victoria Donda también fue crítica con esta intención: "Las reservas deberían estar al servicio del desarrollo nacional". claves del proyecto- Barrera eliminada El último límite vigente para posibilitar la cesión de reservas al fisco era que éstas deben cubrir por completo la base monetaria. La reforma propuesta ahora barre con ese respaldo y deja la decisión de fijar la cantidad de reservas deseables al directorio del BCRA.
- Golpe a la transparencia Se exime a las autoridades del BCRA de la obligación de informar trimestralmente sobre la marcha del programa monetario, la meta de la inflación y la variación total de dinero proyectada. Si el proyecto es ley, podrá hacerlo sólo una vez al año.
- Riesgo Al avanzar en la eliminación de la relación entre reservas y base monetaria, se abre la puerta, además, para que la moneda nacional pierda respaldo.
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